Así como van las cosas, en unos años más los traspasos de los jugadores de fútbol llegarán a niveles de billones de dólares; o sea, cifras que las personas no podrán dimensionar, así como no se pueden dimensionar las fortunas nivel Forbes. Pero bueno, capaz que para eso falten décadas, el asunto es que hoy el jugador más caro del planeta es el brasileño Neymar, por quien el Paris Saint-Germain le acaba de girar un cheque al Barcelona por 222 millones de euros o 260 millones de dólares, si se prefiere. Aun cuando no se trata de billones de dólares, es irrisorio, y cuesta entender de dónde sale tamaña cantidad de billetes. En un ejercicio simple, como para comprenderlo, El País ofrece un cuadro comparativo en el que se aterriza esa plata, aplicada a la vida real, aquella en que la mayoría de la gente no ve ni siquiera un uno por ciento de esa riqueza en toda su vida. Acá cinco ejemplos.

1. El doble de lo que España gasta contra la pobreza infantil

Este año, el gobierno que conduce Mariano Rajoy fijó una partida “de 100 millones de euros para luchar contra la pobreza infantil, que afecta a uno de cada tres menores, según datos de Unicef”.

2. Vivir ocho años en el hotel más caro del mundo

Dice la publicación que un hotel situado en Nueva York, el The Mark, tiene el espacio más costoso del mundo. Se trata de una suite que cuenta con cinco dormitorios, seis cuartos de baños, una terraza con vistas a la ciudad, una biblioteca y dos mini bares para las 24 personas que pueden albergarse en su comedor: 1000 metros cuadrados. Pues bien, se podría vivir ocho años, con todas sus noches y días, en aquel lugar con lo que se pagó por Neymar.

3. Viajar dos veces a la luna

Desde el año 2014, la empresa Space Adventures ofrece viajar al satélite natural de la Tierra a bordo de la nave espacial rusa Soyuz por 110 millones de euros.

4. Comer 895.161 veces la hamburguesa más cara del mundo

El restaurante Serendipity 3 de la ciudad Nueva York elabora la hamburguesa más cara del mundo. Zampársela cuesta 248 euros. Es un manjar de Wayú, dicen. En fin, casi 900 mil veces se podría degustar tamaña exquisitez.

5- 25.227 cortos del whisky más caro del mundo en un hotel suizo

Cuenta El País que la semana pasada un turista chino pagó 8.760 euros por un vaso de dos decilitros de whisky en un hotel de la estación alpina helvética de St Moritz, un puro malta de 1878. Nadie antes había pedido esta botella.