Este sábado 5 de agosto a las 11 de la mañana se realizará la primera marcha pública por el derecho a la salud mental, manifestación que comenzará en el Museo de Bellas Artes y culminará en la Plaza de Armas.

La instancia convocada por el sicólogo y director de la ONG Mente Sana, Francisco Flores, surge como una respuesta frente a las alarmantes cifras de chilenos aquejados por problemas de salud mental, por lo que se exigirá que se apruebe en Chile una ley en esta materia, además de aumentar el gasto público en salud mental y solicitar una reforma al sistema de cobertura en Isapre.

El movimiento encargado de llevar adelante esta marcha pública advierte que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya recomendó a Chile promulgar una ley de salud mental, puesto que es uno de los pocos países que no cuenta con una legislación al respecto.

En este punto piden establecer una política de salud mental, fijar políticas de prevención, deberes, derechos y prioridades.

En otros pasajes, las organizaciones que convocan a esta movilización critican que el actual en esta área llega sólo al 2,13% del presupuesto destinado al ámbito de salud, mientras que las otras naciones OCDE triplican esa cifra. Por ejemplo, Uruguay le destina un 9% y Canadá un 12%.

Por si esto fuera poco, se expone que durante el año 2000 el Ministerio de Salud fijó la meta de alcanzar el 5% de presupuesto en materia de salud mental, hecho que aún no ocurre.

Respecto a una reforma la sistema de cobertura de isapres, se pide que la salud mental tenga la misma cobertura que enfermedades físicas, y así evitar todo tipo de discriminación que aún se percibe en Chile.

Otro punto que inquieta al movimiento es que la OMS publicó un informe en el que da cuenta que más de un millón de chilenos sufre ansiedad y otros 850 mil tienen depresión. A su vez, el estudio refleja que Chile es el segundo país OCDE -después de Corea del Sur- que más ha aumentado su tasa de suicidios entre los jóvenes.

En tanto, el Ministerio de Salud ya expuso que las muertes autoprovocadas en personas de entre 10 a 19 años llegarán a 12 por cada 100 mil habitantes en el año 2020.

Frente a esto, la marcha tiene como objetivo pedir que se amplíe el acceso y cobertura, y así enfrentar los altos indicadores a nivel mundial de salud mental en Chile que hablan de depresiones, licencias médicas por motivos sicológicos, alto consumo de psicofármacos, suicidios y enormes niveles de estrés en la población.

Los convocantes a esta marcha también quieren generar consciencia sobre el exceso de medicalización en salud mental, lo que va de la mano con una patologización creciente y el tratamiento de situaciones vinculadas a relaciones sociales en términos de problemas médicos: Enfermedades biológicas, síndromes y padecimientos.

Esto significa que se silencian los síntomas y se ocultan los hechos sicológicos y sociales. Este dato ha generado que la industria farmacéutica haya aumentado su venta de psicofármacos en un 470%.

La sintomatología, afirman los organizadores de la manifestación, es también una protesta por una hegemonía social, que trabaja bajo los parámetros del éxito, la codicia y el estatus en la cual se desarrolla.

Vale decir que esta marcha busca además poner sobre la mesa la necesidad un nuevo modelo de desarrollo y de bienestar, que supere los parámetros anclados casi exclusivamente en indicadores de productividad y crecimiento económico. Es decir, las enfermedades mentales también se producen por estrés, estilo de vida, estigma de los trastornos y personas y bajo gasto en salud mental, entre otros,