El Gobierno confirmó que en un 66% crecieron los casos de VIH en Chile en los últimos seis años, país que no ha acogido las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la materia.

Según el Ministerio de Salud, las cifras -las más altas de Latinoamérica- corresponden al periodo 2010-2016, guarismos que se entregaron a la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados.

La nueva cantidad significa un aumento en casi 2000 casos, ya que en 2010 se contabilizaron 2968 mientras que para fines de 2016 fueron 4927.

Los datos entregados por el Ministerio de Salud (Minsal), provienen de la Sociedad Chilena de Infectología, informó este lunes radio Biobío.

Las nuevas cifras se entregaron también junto a un cronograma de las medidas que el Minsal piensa ejecutar en el corto plazo para frenar el aumento de los casos VIH en Chile, de 17 millones de habitantes.

Edgardo Vera, encargado del Programa VIH del ministerio de Salud, explicó que es necesario modificar y revisar la normativa actual para que se permita que en farmacias se pueda comprar un test rápido de VIH similar al de embarazo para conocer un primer resultado.

“Lo más importante es asegurarse que de ser positivo la persona se atienda prontamente en un centro asistencial”, comentó.

El ministerio de Salud concluyó que para fines de este año habrán 5.200 casos de VIH. Es decir, un 79 % más que los que se registraron en 2010, cuando fueron sólo 2968.

El presidente de la Corporación Sida Chile, Carlos Beltrán, llamó a “redefinir” las políticas públicas para prevenir la transmisión del VIH, ante el aumento de los contagiados en el país.

“Se requiere urgente una redefinición de la estrategia de prevención, porque lamentablemente las políticas públicas no han asumido esa responsabilidad”, señaló Beltrán.

El especialista, coordinador del Comité de Sida de la Asociación Panamericana de Infectología, agregó que Chile aún no acoge las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la materia, lo que a su juicio es “gravísimo”.

De acuerdo con la OMS, Chile debe adoptar una estrategia de prevención combinada, que consiste en educar sobre el correcto uso del preservativo y, además, impulsar la realización de exámenes de detección del virus entre los jóvenes.