Es un soldado ya retirado, pero sigue siendo letal y viajará a donde sea para salvar a sus compatriotas. ¿Rambo? No, Leng Feng: es el nuevo héroe del cine chino, se adapta muy bien al nacionalismo que fomenta el régimen comunista, y protagoniza la película más vista de la historia en este país.

Leng Feng, un exsoldado con los mismos problemas de adaptación a la vida civil que los que Rambo tenía en los 80, es encarnado por el actor Wu Jing, también director y guionista de “Wolf Warriors 2”, el film que en menos de dos semanas en cartel ha batido todos los récords de taquilla en China, el segundo mayor mercado del cine.

Estrenada el 27 de julio, consiguió en solo doce días batir el récord previo, que ostentaba la fantasía romántica “The Mermaid”, y ya se acerca a los 4.000 millones de yuanes (600 millones de dólares), una marca que ha sorprendido a todos y podría tardar mucho en ser superada.

La película es descaradamente nacionalista y contiene altos índices de propaganda, un tipo de cine que el régimen comunista llevaba años promocionando pero que nunca había conseguido tanto éxito entre el público, de repente henchido de orgullo patrio.

“En las dos horas de la película pude darme cuenta de lo fuerte que es China, y que no la podrán invadir, mi corazón latía sin cesar con orgullo por mi país”, publicó en las redes sociales una popular comentarista de cine que firma con el seudónimo de Mao Er.

El filme ha llegado en un momento ideal para ese patriotismo, ya que el 1 de agosto se conmemoró el 90 aniversario del ejército chino con un gran desfile militar, y ciertas amenazas externas (el escudo antimisiles estadounidense en Corea del Sur, la incursión de tropas indias en el Tíbet) han espoleado el sentimiento nacionalista.

El propio Wu Jing, quien no había tenido tanto éxito con la primera cinta de “Wolf Warriors” y vendió su casa para financiar la actual segunda parte, asegura que el nacionalismo es un sentimiento que no había sido adecuadamente explotado en el cine chino, hasta ahora más bien centrado en dramas históricos.

“El patriotismo se ha escondido a las audiencias durante tiempo, y es un sentimiento que tiene que liberarse a través de cosas como una película o un personaje”, señalaba en una reciente entrevista.

Su personaje, Leng Feng -un nombre que recuerda a Lei Feng, mártir militar de la época de Mao- trabaja en África, como muchos chinos, después de haber acabado mal en el ejército de su país, y ahí le sorprende una guerra civil en la que combatirá a los rebeldes y a mercenarios extranjeros.

El líder de los mercenarios y villano de la película es encarnado por el estadounidense Frank Grillo, en otra señal clara del patriotismo de la película, que en una de sus escenas no duda en comparar la cobardía de EEUU, que huye de la guerra africana, con la valentía china, al pie del cañón.

Irónicamente, y pese a este distanciamiento hacia EEUU, parte del éxito de la película radica en el claro estilo hollywoodiense que tiene, y en ello se nota la mano de los cineastas norteamericanos Joe y Anthony Russo, directores de varias películas de superhéroes Marvel y que han colaborado como asesores de Wu Jing.

Los hermanos Russo aportan al filme, parcialmente rodado en Sudáfrica, el ritmo trepidante del clásico cine de acción estadounidense, pocas veces visto en los filmes chinos, y épicas escenas en las que Lang Feng combate contra mercenarios, drones o tanques, hasta un épico final en el que, cómo no, enarbola la bandera nacional china orgulloso.

En un guiño que no se sabe si es premeditado o no, el protagonista aparece en una de las escenas de pie y desafiante ante un tanque.

Algo que a los occidentales que vean el filme recordará al héroe anónimo de las protestas de Tiananmen pero que no tendrá el mismo efecto entre el público chino, al que la famosa fotografía se les ha censurado durante décadas.

El estilo hollywoodiense ha permitido que el film haya sido mucho más exitoso que el que el régimen chino había estrenado también estos días para celebrar el aniversario de sus fuerzas armadas, “La Fundación de un Ejército”, que está pasando más discretamente por las salas nacionales, con una taquilla diez veces menor.

“Wolf Warriors 2” se exhibe en los cines chinos con subtítulos en inglés, lo que parece indicar la intención de ser exportada a otros países, y con ello el sentimiento patriótico que encarna, que, dicho sea de paso, no ha gustado a todos los espectadores locales.

“Es una película horrorosa e irracional, en la que el director quería cumplir su sueño infantil de ser un héroe”, comentó el internauta Qiao Pimian en las redes sociales chinas.