Estados Unidos, China, Corea del Sur, la OTAN, la ONU y la UE salieron a condenar al unísono el último ensayo nuclear que dice haber probado con éxito este domingo el líder norcoreano, Kim jong-un.

Las “palabras y acciones” de Corea del Norte, en alusión a su “último ensayo nuclear”, son “muy hostiles y peligrosas para EE UU”, comenta Donald Trump en Twitter. En ese mismo tono, dice que el régimen de Kim  “se ha convertido en una gran amenaza y una fuente de situaciones embarazosas para China, que intenta ayudar con poco éxito”.

Desde China, el gobierno ha condenado “enérgicamente y denuncia firmemente” el hecho. A través de un comunicado, Pekín insta a su aliado Pyongyang a retomar “de forma real” la senda del diálogo.

Rusia, por su parte, ha tildado el ensayo como una “seria amenaza para el mundo”.”El enésimo desprecio ostentoso por parte de Pyongyang de las resoluciones del Consejo de Seguridad y a las normas del derecho internacional merece una decidida condena”, señala un comunicado del Ministerio de Exteriores ruso.

“La comunidad internacional debe tratar esta nueva provocación con la mayor firmeza, para que Corea del Norte retome sin condiciones la vía del diálogo y proceda al desmantelamiento completo, verificable e irreversible de sus programas nuclear y balístico”, plantea por su parte el presidente de Francia, Emmanuel Macron.

Su par alemán, la canciller Angela Merkel, dice que está favor de un endurecimiento en la sanciones de parte del viejo continente, en tanto que el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, condena “enérgicamente” el nuevo ensayo nuclear, y habla de “otra flagrante violación de múltiples resoluciones”.