Estados Unidos y Corea del Sur planean desplegar un portaaviones nuclear, varios bombarderos y otros efectivos estratégicos en la península coreana en respuesta al último ensayo nuclear de Pyongyang, informó hoy el Ministerio de Defensa de Seúl.

El Ejército surcoreano realizará además este mes maniobras con fuego real en el que participarán cazas F-15K equipados con misiles de aire-tierra “Taurus”, según dijo el Ministerio surcoreano en su informe a la Asamblea Nacional (Parlamento surcoreano), recogido por la agencia local Yonhap.

El anuncio de Seúl llega pocas horas después de los ejercicios con fuego real realizados por el país asiático en las que ensayó ataques a instalaciones nucleares norcoreanas, en respuesta al sexto test nuclear llevado a cabo por Pyongyang en la víspera.

Corea del Norte probó el domingo su bomba nuclear más potente hasta la fecha, un artefacto termonuclear que según el régimen puede instalarse en un misil intercontinental.

De confirmarse, éste supondría un importante y peligroso adelanto en las capacidades militares del régimen norcoreano, que anteriormente ha exigido que se le reconozca como potencia nuclear.

El test atómico se produjo la misma semana que Pyongyang realizó su decimocuarto test exitoso de un misil balístico con un inusual ensayo en el que por primera vez disparó un proyectil desde su capital, que sobrevoló territorio japonés por primera vez desde abril de 2009.

La comunidad internacional ha condenado de forma unánime el nuevo test de Pyongyang, ante el cual Seúl y Tokio han reclamado más sanciones, mientras que el presidente de EEUU, Donald Trump, ha dicho que evalúa suspender el comercio con cualquier país que haga negocios con el Norte e insinuado que no descarta un ataque.