“Esto fue un milagro por donde se le mire”, reconocen de entrada los jóvenes Fabián Pinilla (27) y Emanuel Soto (20), quienes se convirtieron en verdaderos héroes tras rescatar al exchico reality, Ignacio Lastra, de su auto que se estaba incendiando luego del bullado accidente automovilístico la noche del jueves pasado en Providencia.

En entrevista con LUN, ambos trabajadores señalan que “nosotros somos técnicos en aire acondicionado y nunca trabajamos de noche, pero esta vez sí lo hicimos. Ese día nuestra empresa (Ingesol SPA) nos pidió que fuéramos a realizar unas instalaciones al Sernatur (ubicado en avenida Providencia, frente a donde se produjo el accidente), a las 17:30 horas”.

Añaden que “estábamos casi listos, pero pasadas las 23 horas sentimos un estruendo muy grande. En un comienzo pensamos que se había derrumbado un edifico o algo así. Salimos corriendo inmediatamente y al llegar al frontis del Sernatur vimos un auto volcado y con un poco de llamas”.

En ese minuto, narran, “cruzamos la calle sin mirar si venían autos o no. Saltamos la barrera que divide la avenida y vimos a Julia que estaba saliendo del vehículo y la ayudamos”.

El venezolano Emanuel Soto precisa sobre aquella noche que “me di cuenta que había otra persona en el vehículo. Nacho estaba con la cabeza y parte del tronco fuera del auto (por la ventana lateral del piloto). Pero no podía salir”.

Al ser consultado por cómo lo sacaron, contestaron que “Fue complicado porque él en ese momento ya tenía la parte de la espalda con llamas. No sabíamos por dónde tomarlo. Fue desesperante y angustioso para nosotros ese momento. No queríamos hacerle daño y tampoco quemarnos nosotros. No sé cómo logramos sacarlo y tirarlo al suelo para poder asistirlo. Poco después explotó el auto”.

Con la adrenalina a mil, los jóvenes explican que en ese minuto “nos sacamos los polerones, las chaquetas y hasta las poleras para poder combatir el fuego. Pero nada funcionó. En un momento nos damos vuelta y vimos que un guardia del Sernatur nos traía un extintor pequeño. Lo tomamos y recién ahí pudimos apagarle el fuego”.

“En el momento no tuvimos miedo, sólo pensamos en ayudar a alguien que pudo ser mi hermano, un amigo o cualquier persona”, aseguran.

A renglón seguido enfatizaron que “no medimos el riesgo…Luego lo tomamos entre los dos y con otra chica más lo cargamos hasta la vereda, para alejarnos totalmente de las llamas. Después de eso llegó la ambulancia que lo trasladó a la clínica”.

Antes de concluir la entrevista, Emanuel deslizó una certera crítica a la población: “Me disgusta mucho que haya gente que se haya puesto a grabar lo que sucedía en vez de tenderle la mano a alguien que lo necesitaba. Tenemos que cambiar esa mentalidad. Me da pena que la gente que llegó antes que nosotros se pusiera a grabar. Si hubiesen ayudado a Nacho no se habría quemado tanto. Quizás, si nosotros no lo hubiéramos sacado él se hubiese muerto, porque la gente estaba pendiente de grabar lo que pasó. Tenemos que cambiar, no puede ser más importante grabar un video que salvar a alguien”.