La cabeza de la encuesta Adimark, Roberto Méndez, desclasificó cómo fue el día en que el tirano Augusto Pinochet lo llamó casi a fines de la década de los 80 para conocer los resultados que arrojaban su encuesta respecto a si el país quería o no su continuidad en el poder.

En conversación con La Segunda, el hombre que dirigiera por 43 años la Adimark soltó que “cuando llegué a Chile era tiempo de dictadura y se abrió la posibilidad de investigar el proceso político… Ahí empecé a darme cuenta de la importancia e influencia que podía eso tener”.

Fue así como señaló que “me acuerdo haber sido citado por Pinochet para que le leyera las encuestas que habíamos hecho por primera vez, cuando se acercaba la democracia”.

“Se lo dije con bastante susto, la verdad, pero se lo dije”, resaltó.

Al ser consultado por la relación más conflictiva con alguno de los Presidentes por su trabajo, contestó que “lejos fue Piñera, porque es amigo mío y, obviamente teníamos más confianza. Y, cuando a él le empezó a ir mal en las encuestas, la relación se hacía mucho más difícil”.

Eso sí, Méndez aclaró que “nunca tuvimos presiones ni de Piñera, ni de ningún otro presidente, ni de la Presidenta Bachelet”.

Otro elemento que le hizo darse cuenta del poder de las encuestas fue cuando le tocó juntarse con Ricardo Lagos cuando era ministro de Obras Públicas en el gobierno de Frei.

“Empezaron a aparecer las primeras encuestas que le daban buenas posibilidades para que él fuera el candidato, me acuerdo haber ido a su oficina, haberle presentado el resultado de la encuesta y haber visto cómo eso de alguna manera lo transformaba en un candidato, con toda la energía, la fuerza, estaba con su equipo”.

“De alguna manera las encuetas dan o quitan poder finalmente. Eso es lo que he comprobado, por mucho que se critiquen eso es así”, destacó.