“Fui a pasar unos días a la playa para desintoxicarme de la ciudad. Me dejé caer en una casita de El Quisco que me prestó un amigo y esperaba puro descanso, dormir hasta tarde y no ver humanos, que ya me tienen chato”.

Así comienza el relato de un hombre que recurrió al Doctor Cariño de La Cuarta, debido a que terminó metiéndose con una mujer casada y el marido simplemente lo quiere matar a combos.

De acuerdo a su escrito, el sujeto detalló que “al segundo día de paraíso, me topé con una vecina del sector que me prendió entero. La mujer más sexy del mundo, sola en una casa y amable…le metí conversa, la visité, nos tomamos unos tintos y acabamos a lo bestias hambrientas. Lindo todo, un recuerdo de lujo”.

Añadió que “pero me llamó hace unos días para decirme que su marido dejó una cámara oculta en la casa y que me iba a ubicar para patearme a gusto”.

“Igual me dijo que si quería otros encuentros, la llamara y se venía a mi ciudad. Estoy urgido”, cerró.

Pues bien, el Doctor Cariño le contestó que “espero que usted no le haya contado toda su vida a la mansa woman que se comió, porque si le dijo dónde trabajaba o vivía, lo más seguro es que le darán la tremenda zapatería a la puerta”.

“Y para la otra, pregúntele a las compañeras de lecho si son casadas o solteras. Si son las primeras, lo mejor es hacerse el bobby y pasar de largo. Si son las segundas, hay que tirarse con algo de confianza. Por ahora, lo mejor es andar con las antenas paradas y estar atento al lupo por si aparece el cornudo”, recalcó.

“Y, lo más importante: no se junte más con ella, puede ser una trampa del engañado. Ojo”, cerró.