Ya han pasado más de seis meses desde que Rafael Garay debió ingresar al Anexo Penitenciario Capitán Yáber para permanecer en prisión preventiva, luego de ser extraditado de Rumania y enfrentar cargos por delito reiterado de estafa.

Según información revelada por La Tercera, el autodenominado economista comparte celda con cuatro internos, ha bajado de peso y ocupa ropa deportiva.

Además, quien fuera catalogado como un peligro para la sociedad en julio de este año, “debe andar con especial cuidado” cuando transita por los pasillos del recinto.

Esto se debe a que, como ocurre con otros internos de alta exposición pública, recibió el carácter de “ficha”. Es decir, se transformó en blanco de hostigamientos por parte de otros reos, y quien logra golpearlo recibe “puntos” por la acción.

Aparte de esta situación, el mismo medio señala que “Garay recibe pocas visitas, entre quienes se encuentran su hermana, su actual pareja y la madre de su hijo”.

Mientras tanto, el fiscal a cargo del caso, José Morales, solicitó ampliar el plazo para cerrar la investigación, principalmente debido a que “aún falta recibir información por parte de los bancos de algunas de las víctimas” y porque “se debe dar curso a las solicitudes que presentaron las defensas”.