Cuatro comuneros mapuche que suman 106 días en huelga de hambre, en protesta por la prisión preventiva que sufren, acusados de incendiar un templo evangélico en el sur, fueron trasladados hoy de urgencia a un hospital tras agravarse su salud.

Benito, Ariel y Pablo Trangol, y Alfredo Tralcal, a quienes la Fiscalía investiga su presunta responsabilidad en el ataque incendiario ocurrido en junio de 2016, se les condujo al Hospital de Temuco en medio de estrictas medidas de seguridad.

Fuentes médicas señalaron a los periodistas que Tralcal, de 46 años, y Benito Trangol, de 33 años, son los más delicados de salud.

El doctor César Salazar, miembro del Departamento de Derechos Humanos del Colegio Médico, aseguró que Benito Trangol Galindo, tiene un compromiso neurológico grave.

“Presenta los síntomas de ataxia o descoordinación en los movimientos, síndrome de Wernicke correspondiente a la falta vitamínica y pérdida de conciencia, entre otros”, precisó el especialista en su informe.

En tanto, el hijo del lonko Tralcal (jefe de una comunidad), Cristian Tralcal, afirmó al portal Emol que “su corazón está (bombeando) demasiado lento. El médico que los trata les tomó la presión y detectó que está muy baja”, precisó.

Advirtió que los comuneros no bajarán su huelga de hambre y que solo están bebiendo agua, hasta que el tribunal reconsidere la medida cautelar que contempla la Ley Antiterrorista por la que se les va a juzgar.

“Ellos siguen firmes, alegan inocencia y van a llegar hasta las últimas consecuencias. El Estado no se hace responsable de lo que aquí está pasando, no nos escucha, solo a los grandes empresarios”, añadió el dirigente comunero.

En las cercanías del Hospital de Temuco,se encuentran representantes y miembros de distintas comunidades mapuches para manifestar el respaldo a los indígenas detenidos.