Este miércoles, la candidata a diputada por el oficialista frente Cambiemos Elisa Carrió, afirmó que fue el Gobierno kirchnerista el que “ordenó matar” al fiscal Alberto Nisman, que apareció en enero de 2015 con un disparo en la cabeza días después de denunciar a la entonces mandataria y parte de su equipo por presunto encubrimiento de los imputados por el ataque a la AMIA.

“No merece responder, es un disparate mayúsculo, como tantísimos otros que hemos escuchado”, reiteró hoy la expresidenta argentina, Cristina Fernández, convencida de que esas declaraciones responden a “un objetivo”.

“Es una inmensa cortina de humo para ocultar a Santiago Maldonado. La pregunta que se le va a seguir haciendo a Gendarmería y al Gobierno es ‘¿dónde esta Santiago?'”, agregó al referirse al caso del joven de 28 años de quien se perdió la pista cuando el 1 de agosto pasado participaba, supuestamente, en una protesta que fue reprimida por la Policía en el sur del país.

La expresidenta opinó que el Ejecutivo de Macri quiere construir, “como en los viejos tiempos de vigencia de la doctrina de seguridad nacional”, la figura del “enemigo interno”, que tiene determinadas características.

“Peronista, kirchnerista y que le gusta Indio Solari (popular rockero argentino). Una serie de cosas que no solamente apuntan a la división social”, consideró, para remarcar que el Gobierno necesita la “fractura social y la división política para poder imponer su plan, la segunda fase de ajuste después de las elecciones de octubre”.

Fernández aludió al “montaje permanente de la mentira política como forma de propaganda” e indicó que siente que Macri es un presidente más de “spot publicitario” que de gestión.

Los comicios de octubre llegarán precedidos por las primarias del pasado 13 de agosto -conocidas como PASO-, en las que los ciudadanos eligieron a los candidatos definitivos para las elecciones parlamentarias, que renovarán un tercio de la Cámara de Senadores (24 bancas) y la mitad de la de Diputados (127).

Aunque en el conjunto nacional Cambiemos fue la fuerza mejor parada, los resultados en la provincia de Buenos Aires -el mayor distrito electoral- dieron a Unidad Ciudadana, el frente encabezado por Fernández, una diferencia de 0,21 puntos porcentuales sobre el oficialista Esteban Bullrich: un 33,95 % frente a un 33,74 %.

“Los resultados de la PASO revelan algo muy importante. Dos de cada tres bonaerenses no están de acuerdo con el ajuste y la política económica y que en quien mas confianza tienen es en nuestro espacio”, subrayó Fernández.

Entre una gran diversidad de temas, la política fue consultada por si se debe abrir el debate de la legislación del aborto en Argentina, donde actualmente es ilegal salvo para casos en que la salud de la madre está en peligro, o si el embarazo es fruto de una violación.

La expresidenta, que reconoció que quedó “muy traumatizada” tras sufrir un aborto espontáneo en 1984, opinó que cuando se pueda dar la discusión “sin estigmatizaciones”, el Congreso lo tratará.

“Siento, puedo estar equivocada… lo admito, que todavía el proceso sería violento y de enfrentamiento y que la sociedad no lo ha procesado”, concluyó.