El correlato es así.  Bettina Habig tenía -digamos- una doble vida. Igual no muy distinta a la naturaleza misma del ser ser humano. En el día, Bettina era una auxiliar de odontología en Münster, ciudad del oeste de Alemania, y en sus ratos libres, a tiempo parcial, incursionaba en el porno.

Un día cualquiera su jefe, el del trabajo a tiempo completo, descubre que su asistente había recibido un reconocimiento por su rol en la cinta XXX One Night in Bang Cock. Entonces decide despedirla y Bettina, ya ducha en las artes amatorias delante de las cámaras, se inclina por dedicarse ciento por ciento al porno.

En conversación con Vice Alemania, Bettina Habig, habla entonces sobre cómo ha sido este trabajo bajo el nombre artístico de Texas Patti. “Si solo lo haces por dinero, está claro que no llegarás muy lejos”, dice.

“Antes de empezar, los productores me dicen lo que quieren. Luego yo decido si quiero hacerlo o no. Yo, por ejemplo, nunca haría escenas de BDSM, pues es algo que no me atrae nada sexualmente. Además, soy totalmente libre de salir del plató si no estoy cómoda, pero nunca he tenido que hacerlo”, responde sobre si se ve forzada a escenas que no son de su agrado.

Bettina cuenta también que rara vez hace en el set cosas que no incursione con su marido, pero igual refiere matices. “Por ejemplo, cuando haces la postura del perrito delante de la cámara, tienes que meter el estómago hacia dentro para que no quede la barriga por ahí colgando. En cambio, cuando lo hago con mi marido en casa, me encuentro mucho más relajada”.

Sobre los mitos del sexo anal y los dolores, cuenta que “lo único que tienes que hacer es dejarte llevar y confiar en tu pareja, además de utilizar mucho lubricante”.

Bettina además se da tiempo para hablar de las descargas ilegales del material pornográfico. Al respecto es clara: “Este trabajo es el que me da de comer, así que, obviamente, quiero que la gente pague por mis videos”.

En la conversación con Vice también se refiere a las posibilidades de contraer alguna enfermedad y de cómo ven su padres su oficio.

“En las películas que yo hago, hay la opción de utilizar condón, pero todos los actores pasan exámenes médicos cada cuatro semanas”, contesta sobre lo primero, mientras que en relación con la segunda pregunta dice “mis padres solían llevarme a playas nudistas cuando era niña y saben a lo que me dedico aunque, obviamente, no ven mis películas”.