Aunque parece medio inverosímil, aunque los seres humanos, a diferencia de otras especies, perdieron el hueso del pene, llamado báculo, hay casos de hombres que se han fracturado el miembro en el acto sexual.

Así lo da a conocer un estudio de la Escuela Médica de la Universidad Estatal de Campinas, en Brasil.

Recoge el sitio Soho Colombia que el grupo de investigadores, tras analizar varios casos, detectó que hay posiciones sexuales más riesgosas que otras para los machos.

Examinaron para esto un total de 44 casos: 28 de ellos se produjeron en relaciones heterosexuales, 4 en sexo homosexual, 6 por masturbación y 4 en circunstancias, digamos, difíciles de describir, dice el medio colombiano.

Los resultados de tales investigaciones fueron publicados en la revista Advances in Urology, además del portal Muy Interesante.

Lo que se dice es que, mientras estaban copulando, los hombres que sufrieron este tipo de ruptura sintieron un crujido al que, en un primer momento, no le dieron mayor importancia, pero que terminó por dejarlo en la urgencia por el dolor descrito.

Pues bien, la posición más peligrosa entonces es la llamada Monta; es decir, cuando se penetra a alguien que se sienta sobre el órgano masculino.

La explicación es -cita Soho textualmente- cuando la mujer está arriba, el hombre es incapaz de saber si se está dando una penetración adecuada o si se va “por el camino que no es”. La mujer controla los movimientos con el peso total de su cuerpo al subir y bajar, lo que evita que el movimiento se interrumpa cuando el pene penetra de forma equivocada, chueco, enrollado, doblado, de lado, de todo menos erecto.

La posición más segura entonces es la del misionero.