El yerno de Joaquín Lavín, Isaac Givovich, ahonda en entrevista con radio Bío-Bío en el hecho que provocó un remezón en la familia del alcalde de Las Condes, como es la denuncia que presentó ante el Servicio de Impuestos Internos (SII) contra su suegro por presuntas irregularidades en la campaña senatorial de 2009.

“En ese minuto no veía ningún problema en no declarar. Pero años después, cuando parte este tema del financiamiento de la política, nos dimos cuenta que podía haber un problema y después de eso, en 2015, se nos hace una liquidación de impuestos que se libera hace cuatro meses. Al tratar de solucionar ese problema nos dimos cuenta que nos quedamos solos y que la única vía de solución era poner una denuncia para poder hacer las rectificatorias de los años anteriores a esta liquidación, que es lo que nos afecta”, responde consultado sobre el porqué de denunciar ahora.

Givovich, casado con Asunción Lavín, sostiene que la firma de ambos, GES Consultores, funcionó como intermediadora con los proveedores de la campaña.  Y fue en es rol que aparecen inconsistencias tributarias que debe subsanar. “Porque la Operación Renta 2010, año comercial 2009; y la Operación Renta 2011, año comercial 2010, están objetadas por el Servicio de Impuestos Internos. Nunca se rectificaron ni corrigieron por lo mismo, para no entregar todos los antecedentes que estamos entregando hoy día”, precisa.

Respecto de la afirmación de su suegro en cuanto que la denuncia no “ni pies ni cabeza”…, dice que “si tiene pies y cabeza no es algo que yo deba definir, ni sé si él tendrá la capacidad de hacerlo. Creo que son las instituciones las que tienen que funcionar”.

Según el reportaje publicado por Bíobío dos días atrás, entre los elementos que componen esta trama aparecen una reunión familiar en un Starbucks, correos electrónicos, mensajes por WhatsApp, y varias declaraciones ante el SII y el Ministerio Público respecto a orígenes de ciertas platas.

Por eso dice Isaac Givovich que “la decisión de presentar la denuncia y de enfrentar esta situación, la tomamos muy en conciencia con mi esposa y es ella quien me incentiva mucho a tomar esta vía”.

Givovich admite el distanciamiento por el hecho, pero afirma que “en la familia todos saben la relación que hemos tenido y no creo que eso vaya a variar ahora, porque no se distancia mucho de lo que ya hemos vivido en los últimos años con ellos”.

Consultado sobre dichos de Lavín atribuyéndole un prontuario, contesta que “lo único que le puedo decir en esa área, es que yo doy la cara y no me escondo detrás de nadie”.

La denuncia

Como para aclarar el hecho, explica que la denuncia está vinculada a la tributación de la campaña. “En su minuto, Joaquín Lavín me pidió prestar servicios ad honorem (gratis), como ayuda familiar, para poder administrar los proveedores de esa campaña. Por ejemplo, para obtener crédito directo con los proveedores, porque no le daban crédito a los políticos. Y dentro de eso, en la rendición de gastos electorales y en la tributación de la campaña, hay varias situaciones anómalas. Por ejemplo, la no presentación de facturas, la no presentación de gastos, facturar por menos montos y boletas de honorarios por menos montos a los realmente pagados, lo cual, en mi relación con la campaña, afectó la situación tributaria de mi empresa hasta hoy”.

Al insistírsele sobre por qué ahora y no entonces, sostiene que “es un proceso súper doloroso, porque es nuestra familia. Es la familia de mi esposa. Nosotros, de cierta manera, fuimos coaccionados a tomar una línea de acción en ese minuto, que decía relación con mi situación personal y comercial”.

“Me sentí inducido. En esa época yo venía saliendo de una situación económica muy compleja y, lógicamente, cuando te pide un favor quien te está ayudando económicamente, mas que un favor te dice ‘tienes que hacer esto’, uno cree que lo está haciendo por un afán familiar, por un bien superior. Mirándolo en retrospectiva, fui coaccionado a cometer ciertos errores o a omitir ciertas situaciones que eran realmente irregulares”, subraya.

En la acción judicial de septiembre se lee que “he recibido instrucciones precisas del señor Lavín Infante de ocultar constantemente esta situación…Se me avisa que si hago esta denuncia se me vincularía a otro caso de conmoción pública y se me imputarían multas por parte de este servicio (SII) a causa de ese caso (Caval)”.

Cabe mencionar que en esta trama familiar también surge el dato que Isaac Givovich, como dueño de Ges Consultores, será formalizado por el fiscal del caso Caval, Emiliano Arias, por facilitación de facturas falsas a Juan Díaz, implicado en la indagatoria.

“Mi rol en el caso Caval es lo mismo que he dicho desde el primer día. A mi se me solicitó, por parte de Juan Díaz, quien venía de parte del liquidador, Herman Chadwick, prestar un servicio de análisis del plan regulador. Yo venía de una situación económica bastante precaria en ese minuto, y lógicamente para poder hacer ese estudio que requería mucha inversión, necesitaba el dinero para hacerlo. Hablo de contratar profesionales y cosas así. Juan Díaz me dice que habría que presentar la factura a la junta de acreedores para que se apruebe el presupuesto, la cual yo emito (…)A la empresa Wiesner S.A. y se la envío directamente a la oficina de Herman Chadwick”, relata.