En los últimos diez años han pasado cuatro técnicos, todos argentinos, por la selección chilena. Marcelo Bielsa, Claudio Borghi, Jorge Sampaoli y Juan Antonio Pizzi. En ese orden.

Hasta antes de lo que sucedió el martes, o quizá algunos meses atrás, la Roja era apetecida. Bicampeón de América, equipo respetado en todo el mundo, jugadores top.

No es que ahora la cosa cambió mucho, no es que Chile se transformó en un equipito, pero el momento es otro. La selección hoy es un fierro caliente. Trascendieron los líos del camarín y tomar el equipo es venir, de alguna manera, a podar o, en el mejor de los casos, a ordenar la casa. Cosa que nunca es fácil.

Por eso y por motivaciones que nunca salen del todo a la luz, es que ya hay dos “candidatos” que manifestaron que no. Que no vendrían.

Uno de ellos es el argentino Eduardo Berizzo, conocido tras su paso por O’Higgins y por haber sido el brazo derecho de Marcelo Bielsa en aquel proceso inolvidable que condujo a Chile a Sudáfrica 2010. “No soy un hombre de un doble discurso. Voy a cumplir el contrato que tengo con  Sevilla. No quiero formar parte de una especulación”, dijo.

El otro que ya se bajó sin haberse subido es el también argentino Marcelo Gallardo. El muñeco fue claro en sostener “no me llamaron para dirigir a la selección chilena. Tengo la cabeza muy metida en River”.

Para el DT de Santiago Wanderers, Nicolás Córdova, hay un asunto que al fútbol chileno le comenzó a pasar la cuenta.”Lamentablemente, en 10 años que estuvimos en la cresta de la ola, no hicimos nada para seguir ahí. Nos dejamos llevar solamente por un grupo de jugadores extraordinarios y eso fue todo. Nadie ha tenido la visión de trabajar a 10, 12 o 15 años como lo hacen los demás países”.

De todos modos, desde la ANFP apuran el paso, pero con calma. Suena contradictorio, pero es así. “No es minuto para jugar con nombres. Hay un montón de opciones y espero tener el abanico más amplio para tomar la decisión”, dice el vicepresidente Andrés Fazio. “Es contradictorio, hay que verlo rápido, pero con calma. Hay tiempo para evaluar muy bien, tratar de tener las mayores opciones, pero también entendemos que el tiempo que la “Roja” esté sin técnico no es conveniente. Hay que tratar de compatibilizarlo”.