Antes de convertirse en comentarista de Fox y panelista del programa “Fox Sport Radio”, Claudio Borghi dirigió a la selección y varios de los jugadores en su paso por Colo Colo. Por eso puede hablar con conocimiento de causa del proceso que culminó el martes anterior con Chile fuera del Mundial.

“A mí no me sorprendió que eso pasara (la eliminación)”, le dice el “Bichi” a Lun, porque según afirma “Lo voy a decir con una frase de la película “Lugares comunes”: Aunque a veces lo olvidamos, el tiempo pasa”.

Al ser consultado sobre si se refiere a la edad, responde que “es un indicador, lo concreto es que gran parte de esta generación ya alcanzó su peak de rendimiento y es obvio que vienen a la baja. Medel e Isla hoy juegan en Turquía y no en Italia y por algo será. Bravo es suplente de su equipo. Aránguiz físicamente no está en su mejor momento. Díaz se fue de Europa y está en México, lo mismo que Matías Fernández. Jara, Beausejour, Valdivia y Pinilla retornaron a Chile. Es evidente que todos ellos ya no están en el nivel que estaban hace un par de años. Solo Vidal y Alexis están en el alto nivel”.

Por ese argumento es que cree que “es evidente que hubo una sobreestimación en la gente y también en los propios jugadores. Ellos deben entender que, como en el sexo maduro, hay que asumir que la Selección ya no puede rendir lo de antes”.

Junto con lo anterior, Borghi dice que “fue una mala decisión llevar a todos los jugadores a disputar la Copa Confederaciones poco antes del tramo final de las eliminatorias”.

Tema obligado, como lo dirigió en la selección y en Colo Colo, de Vidal sostiene que “nació en un país donde se bebe mucho. Ese es un hecho. Durante todos los años que lo dirigí supe que bebía, pero no vi que tuviera problemas de alcoholismo. A Arturo no lo veo desde que dejé la Selección así que no sé cuál es su situación actual. Aunque si es alcohólico, con todo lo que juega en Alemania y en Chile, tendría que ser un fenómeno”.

Apropósito de esos trapitos al sol que han ido saliendo, como siempre sucede cuando las cosas marchan mal, dice que “la indisciplina fue un problema permanente del equipo. Yo traté de pararla pero me costó el puesto”.

Para cerrar, afirma que “ellos fueron inducidos a hablar contra mí. Es una buena pregunta querer saber si estoy arrepentido de haberlos castigado. Es algo que aún no me respondo”.