El pasado 29 de septiembre, el candidato a diputado por el Distrito 10, Alberto Mayol, denunció -imágenes en mano- que el gerente general de AFP Capital, Eduardo Vildósola, había organizado un evento con tintes de bacanal en una playa del Caribe como actividad de autocuidado; es decir, a manera de reconocimiento por la labor que desempeñan los colaboradores de la aseguradora.

Como el tema de los fondos de pensiones está más que sensible, Mayol se quejó entonces de que “es evidente que una empresa puede hacer una fiesta para mejorar el clima de los trabajadores, pero es también evidente que es diferente un paseo a un balneario en Chile por un fin de semana; que un viaje a un hotel de lujo en México, con arriendo de un yate incluido”. Según la información que proporcionó en dicha oportunidad, el ágape se encumbró por los 100 mil dólares con cargo a la firma. Como respuesta, la compañía dijo que el financiamiento no tiene relación alguna con los fondos de sus afiliados. Más tarde, días más tarde, el presidente de Capital y exministro de Piñera, Juan Carlos Jobet, hizo un mea culpa y afirmó en entrevista con La Tercera que “entiendo perfectamente bien la frustración y la rabia que puede tener un afiliado. Por eso parto por decir que esto fue un error y pedir disculpas. No responde bien a lo que los afiliados y a lo que el público en general espera de una institución como nosotros, que está en una industria tan sensible como la administración de fondos de pensiones, especialmente en el contexto actual”.

Pues bien, mientras el gobierno solicitó ya a la Superintendencia del ramo oficiar a Capital y al resto de las aseguras que operan en el sistema, Mayol vuelve a la carga y ahora denuncia cuál es el ingreso que Vildósola percibe mes a mes como ejecutivo de la plana mayor de la firma.

“Ustedes ya conocieron la denuncia que hicimos sobre la gran fiesta, que en realidad no es sólo una fiesta, son varios días en el Caribe, en Cancún, en Playa del Carmen, para ser más precisos, de la AFP Capital (…) Esta fiesta que parece única, exclusiva, el único caso, en realidad está diseminada en el sistema. Pero no es sólo en forma de este tipo de festividad, que también, sino, mucho más allá. La pregunta es bien simple: sabiendo lo que reciben y lo que recibiremos los pensionados con el actual sistema, sabiendo la pobreza que se distribuye, se han preguntado ustedes cuánto ganan los ejecutivos de las AFP. Bueno, hablemos de uno, ya lo conocemos, Eduardo Vildósola, ustedes lo vieron disfrutando de esta fiesta, siendo el rey de esta fiesta, tomando bastante bien, un Whisky directamente a su boca, por un compañero de trabajo, un Whisky por el cual él no pagó, un trago con los gastos administrativos de la empresa, que son nuestras cotizaciones… bueno, Eduardo Vildósola tiene una remuneración anual cercana a los 400 millones de pesos. Más de 30 millones mensuales. Ese es salario. ¿Y el salario lo distingue porque es particularmente eficiente en producir rentabilidad? ¿Por qué su trabajo es extraordinario? ¿Por qué es una gran funcionario que permite que su pensión sea excelente? En nuestra opinión, no. Eso no está regulado hoy día en Chile”.