A través de una declaración pública, el abogado Jorge Bofill, a cargo de la defensa del ex comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, en el llamado “caso Caravana”, se refiere a los últimos hechos conocidos respecto de los Consejos de Guerra en los que participó el general (r) a la sazón con el grado de teniente.

 

“Juan Emilio Cheyre, a la fecha de los hechos imputados, se desempañaba como Teniente-Ayudante del Comandante Ariosto Lapostol. Es esa calidad no cumplía tareas propiamente militares, sino que para el Gobierno Provincial”, dice el texto.

Bofill advierte que del mismo modo han señalado, y lo propio ha hecho Cheyre, “que los hechos que se le imputan son derechamente falsos y/o contradictorios”.

Sobre los Consejos de Guerra, afirma que “la participación de mi defendido en los Consejos de Guerra, fue mayoritariamente el oficial de más bajo rango de aquellos que los componían. Por lo demás, los Consejos de Guerra son meramente propositivos: el proyecto de sentencia que emitían, para un eventual cumplimiento, debía ser aprobado por el General en Jefe que ordenó la formación del referido Consejo”.

En esa línea, sostiene que en Chile hubo cientos de éstos durante la dictadura. “Los tribunales los consignan como  lícitos y regulados en el Código de Justicia Militar; su legalidad, además, ha sido confirmada recientemente por la propia Corte Suprema (caso “Caravana”  de Copiapó)”.

Respecto del testimonio de las víctimas, dice que “no nos cabe ninguna duda su dolor, así como que fueron sometidos a apremios ilegítimos. Sin embargo, tenemos certeza que ellos no fueron cometidos por don Juan Emilio Cheyre Espinosa”.

“Dado lo anterior, durante el último mes hemos solicitado ocho diligencias encaminadas a demostrar la inocencia de nuestro defendido: nuevos careos; declaraciones testimoniales; oficios a la institucionalidad militar; al Ministro Carroza.  Durante los próximos días, solicitaremos al Ministro Hormazábal, además, que oficie al Ejército a fin de que este entregue información respecto a todos los Consejos de Guerra que tuvieron lugar a partir del 11 de septiembre de 1973, así como qué personas -militares y civiles- los integraron”, agrega.

“Demostraremos en sede judicial, que los hechos que le imputan al general del nunca más son falsos, y que existe una operación sistemática para confundir y desinformar, Aportando  valor  a instancias, documentos, fuera del contexto histórico de horror que vivimos en la dictadura”, cierra la declaración.