La historia marca que fueron Lenin, Stalin y Trotski, o en el orden que usted prefiera, los nombres tras la revolución Rusa, uno de los acontecimientos más determinantes del planeta en el siglo anterior. Pero en medio de ellos, de un mundo dominado por hombres, aparece la figura de Alexandra Kolontái. En los hechos, la primera mujer que formó parte del gobierno de una nación.

Cuenta RT que en Argentina Ediciones Mala Junta y la Editorial Cienflores acaban de publicar el libro ‘El amor y la mujer nueva’, texto que rescata la historia de esta mujer defensora de la revolución y el feminismo.

La editora María Paula García dice que la idea de la publicación que incluye textos de autoría de Kolontái, surge de un encuentro con Maximiliano Thibaut, de la Editorial Cienflores, a propósito de que Kolontái es “conocida entre la militancia de izquierda y popular”, pero “no tanto entre el público en general

“Se ha indagado poco en lo que nosotras consideramos su aporte fundamental: la temática del amor y de la mujer nueva, que es, finalmente, el título que elegimos”, explica.

Alexandra Kolontái nace 1872 en San Petersburgo en un familia de la aristocracia rusa. Su educación la recibe en la casa, y en ésta forma parte medular Marie Strajova, ligada a los círculos revolucionarios.

La influencia de Strajova la lleva a romper cánones de la época. Primero se casa con su primo, y luego se separa de éste por su oposición a que estudiara y viajara.

Pero más allá de sus primeros acercamientos con el pensamiento revolucionario, la editora cuenta que “como ella misma relata, el hecho que cambió su vida fue la visita a la enorme y famosa fábrica textil Krengolm”.

“Yo no podía llevar una vida feliz y pacífica mientras la población obrera se hallaba tan terriblemente esclavizada. Simplemente, debía unirme a este movimiento”, es como la misma Kolontái narraba el momento en que le da un giro a su vida.

Alexandra Kolontái se va a estudiar economía política a Suiza y en su vuelta a Rusia se une al recién fundado Partido Obrero Socialdemócrata.

Ese momento, antes de ser parte del gobierno que lideró Lenin, es el inicio de su actividad como escritora y propagandista.

Cuando los bolcheviques se instalan en el poder en Rusia,  Kolontái es nombrada al frente del Comisariado del Pueblo para el Bienestar Social. “Era la única mujer del gabinete y la primera mujer en la historia reconocida como miembro de un Gobierno”, se lee en su autobiografía.

“El pensamiento y acción de Alexandra Kollontay se enmarca en una amplia historia de pensadoras socialistas que, desde finales del siglo XIX debatieron el papel de la mujer y la familia, tratando de vertebrar marxismo y feminismo”. apunta la editora.

Un pasaje de su vida en el nuevo gobierno reseña su visión del momento que le tocó vivir.

“Mi primer acto como Comisaria del Pueblo consistió en compensar a un campesino al que le habían requisado el caballo. El hombre había oído decir que los bolcheviques estaban a favor de los obreros y los campesinos”. Ese campesino “fue al Instituto Smolni a ver a Lenin para que le asignara la compensación. Lenin lo atendió y lo envió a verme a mí con la orden anotada en una hoja de cuaderno mal arrancada” Esa anécdota “ilustra lo maravilloso de una revolución desde las cosas aparentemente más pequeñas”, sostiene García.

María Paula García apunta que “conocer, debatir y profundizar sobre la Revolución rusa y sus protagonistas debería ser tarea ineludible para todas y todos los que pretendemos cambiar el mundo”.