Esto se ha dicho hasta el cansancio, es un lugar común, pero es así. Sólo Donald Trump supera Donald Trump. Sólo sus arrebatos pueden superar a sus propios arrebatos. A sus actos desproporcionados. Resulta que la última escena que protagoniza el mandatario tiene lugar en Tokio, en la gira que hace por esa zona de Asia.

Tal como muestran las imágenes y videos compartidos en las redes sociales, Trump se encontraba junto al primer ministro japonés, Shinzo Abe en el palacio Akasaka. Entonces, como es tradición, la costumbre es tirar pequeños puñados con una cuchara de madera a los peces que hay en el estanque.

Pero Trump, que tiene habituado al mundo a sus impulsos, parece perder la paciencia. Lanza el recipiente completo sobre las aguas en donde nadan los arpas koi (Cyprinus carpio linnaeus).

El momento es mirado con sorpresa por el secretario de Estado, Rex Tillerson.

“Trump no logra ni siquiera alimentar a los peces correctamente”, es lo menos que se dijo en redes sociales de la actitud de Trump.