Días atrás, David Smith del diario The Guardian consignó el siguiente reporte. “La comitiva del presidente salió del Trump National Golf Club a las 3:12 de la tarde, pasando a dos peatones. Uno de ellos hizo una señal negativa al presidente. Luego pasó a una ciclista, que respondió sacándole el dedo medio. La comitiva redujo su velocidad y la ciclista los alcanzó, todavía sacándoles el dedo medio”.

No se tiene registro de cuándo efectivamente acontece el hecho, pero diversos medios del mundo lo consignaron a fines de octubre.

Bien pudo tratarse de un asunto cotidiano, pero la repercusión que tuvo la imagen de la ciclista levantando el dedo del medio al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no lo permitió.

Con el correr de los días se supo que la protagonista es una mujer de 50 años, de nombre  Juli Briskman. Pero eso no es todo.

Briskman, según cuenta a HuffPost USA, acaba de perder su trabajo luego de que la imagen se convirtiera en viral.

“Me dijeron: “Nos distanciamos de ti. Básicamente no puedes tener cosas lascivas u obscenas en tus cuentas de redes sociales”, es la explicación que le dieron en la firma Akima LLC para desvincularla después de seis meses.

Según defiende, no estaba en este trabajo cuando ocurrieron los hechos y en sus cuentas de redes sociales no hace referencia al lugar donde trabaja. O más bien, trabajaba.