La presidenta, Michelle Bachelet, comenzó hoy en Hanoi su visita de Estado en Vietnam con un encuentro con el presidente del país, Tran Dai Quang, antes de viajar a Danang para participar en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC).

Bachelet, que llegó el miércoles a la capital vietnamita, comenzó su jornada con sendas ofrendas florales en el monumento de los mártires de Vietnam y en el mausoleo de Ho Chi Minh, donde yace el cuerpo momificado del líder revolucionario fallecido en 1969.

Después, la mandataria fue recibida el palacio presidencial, donde despachó con su homólogo, Tran Dai Quang, sobre las relaciones bilaterales políticas y económicas de ambos países, que en 2011 firmaron un tratado de libre comercio.

En ese sentido, afirmó que este “es un país que -como Chile- ha apostado por el comercio abierto al mundo como herramienta para avanzar hacia el desarrollo y como medio para mejorar las relaciones con el resto del globo”.

A su vez, enfatizó que “coincidimos en que la movilidad de ciudadanos chilenos y vietnamitas entre uno u otro país por razones de negocios o de turismo se verá fortalecida gracias al acuerdo de supresión de visas de turismo vigente desde agosto del presente año”.

“La relación entre Chile y Viet Nam es particularmente sólida y nuestro país desea seguir trabajando para continuar avanzando en esa misma línea, con una voluntad renovada”, remarcó.

Vale decir que por la tarde, Bachelet mantendrá encuentros con el secretario general del Partido Comunista, Nguyen Phu Trong; el primer ministro, Nguyen Xuan Phuc, y la presidenta de la Asamblea Nacional, Nguyen Thi Kim Ngan, antes de partir hacia Danang, 800 kilómetros al sur de la capital.

Mañana viernes y el sábado participará en la cumbre del APEC junto a los líderes de las otras 20 economías de este foro: Australia, Brunei, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Filipinas, Hong Kong, Indonesia, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Perú, Rusia, Singapur, Taipei, Tailandia y Vietnam.

Chile acude como uno de los máximos defensores de la integración económica en la región y con la expectativa de un posible acuerdo transpacífico (TPP) entre once países, ya sin EEUU, que lo abandonó el pasado enero.