El fin de semana anterior, en diálogo con El Deportivo de La Tercera, el expresidente y candidato de Chile Vamos, Sebastián Piñera, recordó el bullado episodio que tuvo lugar en La Moneda cuando la Roja, entonces dirigida por Marcelo Bielsa, visitó Palacio tras su participación en el Mundial de Sudáfrica 2010. El magnate habló de cómo el rosarino esquivó el saludo a Gabriel Ruiz-Tagle (subsecretario del Deporte) y de que, en esas circunstancias, él lo obliga a que le estrechara la mano. “Bielsa no saludó al director de Deportes al entrar. Y cuando pasó frente a mí, lo forcé a que saludara al Presidente de la República, porque era el dueño de casa y representante de todos los chilenos. Y él lo hizo y está grabado. Pero ya es historia”, dijo.

Pues bien, de ese episodio, del que Piñera admite que “es posible que perjudicara mi popularidad”, habla esta mañana en su programa en radio Sonar el periodista Felipe Bianchi.

“Eso le pegó más a Bielsa que a él. Lo que le pegó a Sebastián Piñera fue haber participado desde su rol en Colo Colo en los primeros movimientos para sacar de la ANFP a Harold Mayne-Nicholls e impulsar la salida de Bielsa. Todos sabíamos que si se iba Mayne-Nicholls se iba a Bielsa, para bien o para mal era un tipo muy ideológico”, dice.

Según Bianchi, “a través de Colo Colo, él (Piñera) fue parte del grupo que inició las primeras reuniones para sacar a Mayne-Nicholls. Ahí se juntaron todos, Wanderes, Everton, Unión Española, Ñublense, Colo Colo, U. de Chile, la UC”.