Imagen de referencia

Esta no es la típica fotografía de novios sonrientes, perfectamente vestidos para la foto de rigor. Esa foto que lucen con orgullo. Esta es la imagen de una novia entregada al placer de lanzarse a hacer una mamada a su pareja. A su desposado.

“El año pasado vi una foto de unos recién casados practicando una mamada en un sitio web de los EUA”, cuenta el fotógrafo holandés Michel Klooster quien se ha hecho famoso por esta nueva tendencia en la fotografía.

“No soy la primera persona que hace esto, sólo he sido el primero cuya foto se ha hecho viral”, admite en diálogo con Vice.

Klooster dice que su trabajo ha llamado fuertemente la atención, traducido en que “he recibido un montón de mensajes de fotógrafos de todo el mundo que se han interesado por mi enfoque creativo”.

Ahora bien, como era de esperarse, no a todos les cae en gracia esta nueva forma de inmortalizar el momento en que dos personas contraen matrimonio.

Resulta que, por ejemplo, hubo una pareja, Matthew y Carly Lunn, que simuló una felación frente al monasterio ortodoxo de San Pablo, en Rodas. El hecho provocó que rápidamente el obispo del lugar saliera a prohibir los matrimonios en la zona.

Pese a la fama que le ha resultado de este asunto, Michel Klooster afirma que no quiere ser sólo conocido por ser el fotógrafo de la mamadas. “Yo quiero ser un fotógrafo famoso por hacer fotografías bonitas”.

Klooster también responde que instantáneas de una felación real no haría, pero que sí se aventuraría en retratar un cunnilingus. “Lo único que necesito es una pareja maja que se atreva a hacerlo”.