La cosa es así. Recoge Vice que existe un estudio que data de 2014 y que sostiene que en la boca hay unas 700 especies de microorganismos. La mayoría bacterias, por cierto. Entonces cabe bien preguntarse, a propósito de todo lo que transmite la saliva, ¿es posible contagiarse de un virus tipo estomacal al fumarse un pito de marihuana en grupo?

Más allá de la respuesta científica, habría que tener presente lo siguiente: “cuando compartes cigarros de marihuana —un porro, spliff, blunt o lo que haya— estás, en teoría, dándole un beso al que lo roló… y a todos los que están fumando contigo. Como si estuvieran jugando botella. Básicamente, las cosas que puedes contraer en un beso las puedes contraer al fumar”, dice la publicación.

Philip Tierno, profesor de microbiología y patología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York, dice que compartir un porro te puede exponer a gripe, mononucleosis, faringitis estreptocócica, Herpes Simplex Virus 1, meningitis, infecciones por estafilococo, y hasta al asesino gastrointestinal: norovirus (gripe estomacal).

El experto explica que , para que los virus sobrevivan, “la humedad en el aire puede ser suficiente”. “Pueden sobrevivir por meses si tienen una cápsula exterior. Si está en un espacio interior, sin luz UV, el estafilococo puede sobrevivir meses”, apunta.

Entonces, podría el calor del fuego del pito matar los virus, sacarlos de ese espacio de confort que es la humedad de la boca o del aire. “Poner la llama en la punta del porro matará todo lo que toque esa parte”, “pero no lo que está en la otra orilla [del porro] que se mete a la boca, ahí sigue mojado”, advierte Tierno.

Hecho los alcances del caso, la solución para no contagiarse de nada de lo que tenga la saliva de otros sería dejar el porro en un lugar seco por meses después de que se pasaras el encendedor en todo el porro.

Pero como esperar meses resulta una utopía habrá que ver entonces con quién se comparte un porro. O de frentón fumar solo.  “Si la persona no está enferma, no habrá consecuencia. Tus propios organismos en tu boca —en tu cavidad oral normal— podrán sobreponerse a lo que sea introducido”, responde Tierno.