Un Drag queen es una persona que se viste y actúa como una mujer pero utilizando rasgos totalmente exagerados, todo esto con un objetivo netamente histriónico en contra de los comportamientos tradicionales.

Tristan Eckert (38) es un drag queen de tomo y lomo y en entrevista con el sitio Vice.com reveló sus secretos, habló de lo que piensan sus padres sobre este trabajo y de paso relató algunos inconvenientes que sufre en medio de su transformación.

Eckert aseguró que su alter ego drag, Ennia Face, la rompe en las discos de Zurich, así como también en eventos privados. Claro que advierte que la tarifa de su show no baja de los 190 dólares, debido a que su traje es sumamente costoso. “Mi atuendo completo para una noche vale por lo menos entre 600 y 1.000 dólares”, jura.

Al ser consultado por la opinión de sus padres, soltó que “no estoy completamente seguro porque no hemos hablado de mi hobby hace mucho tiempo. Pero salgo en un comercial de televisión suizo vestido de drag, y sé que cada vez que se transmite mientras uno de ellos está viendo, ellos le gritarán al otro para que vea. Eso es muy tierno. De hecho, ellos nunca me han visto en vivo, pero sería un poco incomodo para una pareja de setenta años estar en una discoteca de tecno”.

Sobre su niñez y el origen de su talento, indicó que “no es algo que siempre haya tenido la oportunidad de hacer. En el colegio no éramos realmente alentados a explorar nuestras habilidades artísticas. Si tú tenías alguna clase de talento creativo, tenías que desarrollarlo en tu tiempo libre. La alegría que tenía siendo un niño al estar en el coro, teatro o en el grupo de música, me produce el mismo placer ahora cuando actúo como drag”.

Junto con manifestar que se siente muy cómodo vestido de drag queen, el hombre de 38 años apunta a que trata de sentirse bien también cuando está sin maquillaje.

“Como muchos adolescentes, atravesé esa experiencia universal de sentirme feo y sin ningún lugar en el mundo mientras crecía. Pero ahora entiendo más sobre la vida y veo lo importante que es sentirte cómodo con lo que eres”, precisa.

Sobre sus pelos, detalló que “uso el viejo truco de ponerme cuatro pares de medias veladas una encima de la otra para esconder los pelos de mis piernas. La primera capa es rosada opaca para balancear el color, las dos siguientes, se parecen a mi color de piel y la cuarta, tiene brillo. Esa combinación hace que mis piernas se vean suaves y tensas, como las de un maniquí”.

En otros pasajes aseveró que “estoy tan acostumbrado a que los borrachos intenten toquetearme que cuando pasa, simplemente me mantengo tranquilo y calmo la situación haciendo chistes de que eso les costará extra. Personalmente, yo no relaciono lo drag con algo sexual, entonces nunca lo voy a promulgar seriamente”.

En cuanto a las dudas sobre el dolor que siente al esconder su pene, respondió que “no. Afortunadamente, la Madre Naturaleza hizo que sea bastante fácil para los hombres esconder sus penes. Tanto, que estoy seguro que todos han escondido su pene en algún punto de su vida y han apretado sus piernas solo para ver cómo sería no tener uno”.

“A Ennia Face se le facilita hablar con extraños y las personas parecen gravitar naturalmente cuando están cerca a ella. También hay algo cuando te pones tacones altos y corsé que te permite moverte con gracia y eso te hace sentir muy seguro”, resaltó al momento de describir las cualidades de su personaje.