El fotógrafo de la prestigiosa agencia Magnum Photos Martin Parr, expone en Santiago su obra más emblemática, “Los Inconformistas”, un retrato de la belleza, las contradicciones y la simpleza del día a día de los habitantes del condado de Yorkshide, Inglaterra, a mediados de los años 70.

Celebraciones populares, reuniones familiares y vecinales, el trabajo en las fábricas o el cuidado de los animales son algunos de los motivos que Parr inmortalizó en su obra más emblemática, que se encuentra expuesta al público en la Corporación Cultural de Las Condes hasta el próximo 10 de diciembre.

El fotógrafo inglés comenzó su carrera en 1975 cuando decidió trasladarse a Hebden Bridge, una pequeña localidad situada en el condado de Yorkshire, con el propósito de documentar cómo las tradiciones rurales de sus ciudadanos se transformaban debido al inicio de emigración hacia los grandes núcleos urbanos.

En cada una de sus instantáneas aparecen cuestiones cotidianas que ponen de relieve la ironía implícita de la realidad, destacando situaciones puramente circunstanciales para el ojo del común de los transeúntes, una habilidad que ha ido desarrollando profundamente a lo largo de toda su carrera.

Gracias a “Los Inconformistas”, Parr consiguió la nominación para integrar las filas de la considerada como la mejor agencia de fotografía a nivel internacional, Magnum Photos, fundada, entre otros, por iconos del fotoperiodismo mundial como Robert Capa o Henri Cartier-Bresson.

Su llegada a Chile es obra del trabajo conjunto de la asociación cultural de Las Condes y la fundación española La Fábrica, dedicada a la gestión de proyectos culturales y que organiza, entre otros eventos, el Festival PHotoEspaña.

Fernando Moya, productor de artes visuales de la Corporación de Las Condes, atendió a Efe en las instalaciones donde se exhibe la obra de Parr, donde defendió el compromiso que tiene la institución con la promoción de “obras fotográficas de primera línea mundial”.

En este sentido, explica, el centro ha organizado otras exposiciones como las dedicadas a Sebastiao Salgado, fotoreportero brasileño, Martín Chambi, artista indígena peruano, o Vivian Maier, una fotógrafa amateur estadounidense que realizó toda su obra de manera personal mientras trabajaba como niñera en Chicago.

Todas ellas tienen un claro componente documental, con el punto de atención puesto en inmortalizar la condición humana sin alterarla, una característica que Moya identifica con su éxito, ya que “retratan la vida” y por lo tanto “es muy fácil lograr la empatía con el público”.

“Esta es la primera gran obra de Parr. En ella podemos ver la influencia que ejercían sobre él los autores clásicos del fotoreportaje, pero también se empieza a intuir lentamente ese sentido del humor tan inglés que le caracteriza y que luego evolucionó hasta un estilo más crudo y directo” indica Moya

Ejemplo de ello es uno de sus últimos trabajos en el cual fotografió la convención nacional del Partido Republicano de Estados Unidos.

Gracias a su mirada de “extranjero”, según indicó el propio Parr en una entrevista, pudo ofrecer un punto de vista alternativo, marcado por el “impresionante furor que desataba Donald Trump”.

A pesar de esto, el productor del centro cultural de Las Condes admite que el trabajo del fotógrafo inglés ha atraído principalmente a gente relacionada con el mundo de la fotografía, mientras que otros autores como Salgado “captan a un público más variado”.

Lo que le anima, concluyó Moya, a seguir “trabajando y visibilizando la obra de grandes autores” así como del talento nacional, para lo que, desde el centro, organizan exposiciones donde “cualquiera es bienvenido”.