No va más el polémico proyecto energético Hidroaysén ya que sus propietarios comunicaron el cese de las actividades de la represa ubicada en Aysén.

A través de hechos esenciales enviados a la SVS, Colbún y Enel, impulsores de la represa, aseguraron el fin de las actividades y la devolución de los derechos de agua.

Según lo escrito por Colbún, Hidroaysén “no es factible en términos económicos – en el contexto de la actual situación del mercado eléctrico y sus perspectivas futuras-, procediéndose a la disolución de la sociedad y la liquidación de bienes, el desistimiento de las acciones judiciales y la renuncia a los derechos de agua del proyecto”.

De acuerdo a lo consignado por La Tercera, Enel hizo lo propio señalando que también renucia a los derechos de agua que tenía para el proyecto.

El CEO de la eléctrica, Francesco Starace, sostuvo en un comunicado que “en las bases la estrategia de crecimiento del Grupo Enel, es una decisión realizar proyectos que requieran no más de tres años para que estén completos, que sean cubiertos por contratos de venta de energía a largo plazo, que los haría económicamente viable, y finalmente, que sean aceptados por las comunidades y stakeholders en las áreas donde estos proyectos tendrían que ser desarrollados. Hidroaysén era un esquema que no satisfacía ninguno de estos tres criterios“.