En el año 2013 la ultraconservadora organización Credo se hizo conocida por augurar a través de afiches un Santiago en ruinas e incendiado si es que ganaba la candidata de la izquierda Michelle Bachelet.

Ellos mismos se identifican como un canal que “informa, orienta y se manifiesta contra la agenda socialista”.

A un día de los resultados electorales que beneficiaron profusamente al Frente Amplio, la entidad salió a hacer un nuevo y apocalíptico análisis en su sitio web.

Ya en la entrada aseguran que “Si una elección pudiera ser comparada con la radiografía de un paciente, y si la izquierda puede ser comparada con un cáncer, diríamos que el resultado de la radiografía de Chile es preocupante y grave”.

Según Credo los resultados indican que “la mancha cancerosa se radicalizó en una parte ponderable del organismo de este enorme paciente” (llamado Chile).

Explicando que al candidato de izquierda sólo le basta radicalizar su posición para ganar, argumentan que no todo está perdido para el candidato de Chile Vamos en segunda vuelta.

“Piñera deberá convencer a esos no votantes –que constituyen la mayoría del País- que si se mantienen en su actitud prescindente, Chile puede transformarse en la próxima Venezuela de América Latina” aseguran.

Como si no estuviese claro, en el análisis manifiestan que “No se trata de hacer una ‘campaña del terror’, sino solamente de mostrar lo que es el programa del Frente Amplio. Porque el fiel de la balanza, para la izquierda, hoy se decide más en el Frente Amplio de Sánchez, que en la Fuerza de la Mayoría de Guillier”.

Más adelante señalan que “El optimismo que contagió a todos los anti izquierdistas en el período previo a esta primera vuelta, desaparece también del escenario para dar lugar al enfrentamiento de dos tipos de país, enteramente opuestos”.

Se refieren a “Un Chile cristiano que no quiere romper con su pasado, y un Chile agnóstico y amoral, que pretende cortar todas sus raíces, encaminándolo hacia el abismo en que hoy se encuentra Venezuela”.

Como un punto destacado, explican que “el buen resultado obtenido por José Antonio Kast, demostró que existe una importante reserva moral que se sintió interpretada con el discurso del candidato. Se trata ahora de movilizar a aquellos que piensan de modo similar”.

En la parte final del texto, declaran que “Si se consigue despertar a los indiferentes y movilizar a los perezosos, todavía quedan posibilidades que el cáncer no mate al paciente. Pero para que ellos salgan de su indiferencia y se movilicen, hay que mostrarles las consecuencias que tendrá su actitud”.

El análisis cierra con un pasaje bíblico, donde señalan que “La peor estrategia será la de recurrir a “los matices”. Ellos, gracias a Dios, parecen estar desterrados. Y decimos gracias a Dios, pues Él nos enseñó, “sea tu lenguaje sí, sí; no, no, porque lo demás viene del maligno”.