Al crecer en una casa de musulmanes conservadores, si alguno de mis primos tenía algún tatuaje, debía mantenerlo escondido. Los tatuajes eran un tabú tanto religioso como cultural. Recuerdo cuando mi tío nos visitaba desde Estados Unidos, cada vez que estaba cenando con nosotros, nuestros ojos se iban directo a las líneas negras que salían de la parte inferior de su saco. Eran un misterio para nosotros, sin embargo, podíamos ver que tenían algún tipo de significado espiritual para él.

Ahora, mi piel está cubierta de tinta con los nombres de amigos asesinados, un retrato de Gaddafi, fechas de encarcelamientos y un uno por ciento de diamante. Me los hice sabiendo, desde el fondo de mi corazón, que los miembros de mi familia más cercana solo los verían durante el ritual islámico de bañar el cuerpo antes de mi entierro. Quería que mi tinta formara un retrato visual de mis ideas y eventos que me han transformado, literal y espiritualmente.

Entonces, ¿nos hacemos tatuajes para nosotros mismos o para exhibirlos frente a los otros? En Occidente, es probablemente un poco de ambas. Es por esto que siempre he encontrado fascinante los tatuajes de los Yakuza, la mafia japonesa. Ellos creen que los tatuajes son privados, entonces se comprometen a vestirse con trajes de cuerpo completo que no dejan ver nada ni arriba del cuello ni a partir de las muñecas. De esta manera, la humildad de la sociedad japonesa ha restringido a la cultura del tatuaje de irrumpir en la vida pública.

De todos los artistas de tatuaje en Japón, Horiyoshi 3 es probablemente el más legendario. Él es un tatuador irezumi que vive en Yokohama y también es el tatuador favorito de los Yakuza.

Estaba lloviendo cuando tomé el tren para visitar a Horiyoshi 3. Me saludaron en la puerta de su estudio dos hombres con trajes Burberry y me llevaron a donde estaba Horiyoshi, quien trabajaba concentrado. No podía entender sus gruñidos intermitentes en japonés. Ellos se mantenían pateando el piso como si estuvieran moviendo hacia atrás la alfombra. Horiyoshi estaba en silencio. Ni siquiera se fijó en nosotros durante una hora. El silencio era un poco meditativo.

Los hombres eran miembros de la familia local de los Yakuza. Horiyoshi estaba tatuándole un pez Koi rojo brillante a su jefe, un hombre canoso con un traje rojo. Me ofrecieron un cigarrillo y ansiosamente les pregunté si podía salir a fumar. El zumbido de la aguja de Horiyoshi paró abruptamente mientras comenzó a reír, como si estuviera despertando de un sueño lúcido. “Relajado, quédate y fuma”.

VICE: ¿Por qué crees que a los miembros de los Yakuza les gusta ser tatuados por ti?

HORIYOSHI 3: A los Yakuza siempre les ha gustado lo mejor, todo tiene que ser de primera clase. Todo lo que se ponen, los lugares a los que salen, las mujeres con las que andan y los carros que manejan. Tienen mucho orgullo y quieren verse bien, entonces vienen acá.

En Occidente, cuando pensamos en hombres japoneses en trajes de cuerpo completo, lo primero que se nos viene a la cabeza son los Yakuza.

La manera en la que la cultura del tatuaje se relaciona con los Yakuza o con el mundo criminal tiene mucho que ver con el periodismo. Cuando los niños son pequeños y están siendo criados, van a leer acerca de los Yakuza y van a creer que son malas personas. Pero yo los conozco personalmente. Ellos hacen muchas cosas buenas por nuestra comunidad. Cuando ocurrió el terremoto, ellos ayudaron más rápido que el gobierno. Todo el mundo dejó sus casas y los Yakuza fueron los que se aseguraron de que nadie fuera robado.

Leí que los criminales eran castigados y tatuados en el Periodo Edo.

En el Periodo Edo los criminales obtenían el símbolo de Tokigawa por detrás de sus cuellos para evitar la pena de muerte. Pero después los oficiales simplemente cortaban esa parte de la piel antes de ejecutarlos. Si te tatúas un símbolo familiar es un crimen muy serio, casi tan grave como tatuarte un símbolo samurái de primera generación.

En Japón, estos símbolos tienen connotaciones profundas. La criminalidad no nos interesa. Nosotros no nos tatuamos para mostrar nuestra masculinidad. Muchos de nuestros diseños contienen momentos de la historia. Si tienes tatuado un símbolo de castigo no es bueno porque significa que fuiste arrestado por un delito pequeño. En el Periodo Edo, si cometías un crimen serio, te cortaban el cuello. Es raro hablar de lo que es bueno cuando hablamos de crimen.

¿Crees que los Yakuza sienten que estas escenas de la mitología japonesa expresan lo que ellos realmente son?

Si los Yakuza quisieran tener tatuajes para mostrarle al público que están en una pandilla, simplemente tendrían tatuajes visibles para decir que ellos son los Yakuza. Pero ellos no son estúpidos. No creo que se tatúen pensando en su lealtad a los Yakuza. Mucha gente se refiere a la organización con la palabra ninkyō que significa, de hecho, ayudar a la gente que está debajo tuyo. Los Yakuza está intentando ayudar a las personas, de eso es sobre lo que tradicionalmente se trata. Los tatuajes son para mostrar que ellos tienen la fuerza para ayudar a los débiles. Pero no tiene que hacerse público.

¿Alguna vez te has negado a un tatuaje?

Sí, yo nunca tatúo el cuello o las manos. Creo que la belleza está en lo que no puedes ver. Lo que uno considera bello cambia de persona en persona. Puede tener que ver con la profundidad de tu historia personal y cultural. La estética japonesa es única en comparación a la de Occidente. Si piensas en el seppuku (el ritual de suicidio japonés), tenemos una cualidad estética para el suicidio y la muerte. Es preciso, simple, frágil, valiente y pesado. Ceremonias de té, arreglos florales, espadas samurái; hay un estilo muy consciente en juego.

¿Por qué crees que es tan importante que los tatuajes estén escondidos?

La cultura del tatuaje en Japón sigue siendo un tabú, pero es por eso que la cultura es hermosa. Las luciérnagas solamente se pueden ver de noche. Su belleza solo es visible en la noche. No es apreciada a la luz del día. Cuando algo se convierte en moda, deja de ser fascinante. En la cultura occidental puede ser simplemente una moda o tendencia, pero en Japón apreciamos los tatuajes que no se pueden ver y por eso creemos que son hermosos, están escondidos. La cultura japonesa se trata de permanecer en las sombras.

Las iglesias occidentales son brillantes y opulentas pero nuestros templos son bastante tenues y oscuros. En la cultura japonesa representamos la luz a partir de las sombras. Las sombras de los budas son más importantes que las caras de las esculturas. Las personas se tatúan acá sabiendo que no van a mostrar sus tatuajes todo el tiempo y es porque nosotros no nos tomamos eso a la ligera. Nuestra cultura espiritual es diferente de la de otros países porque cuando mostramos nuestros tatuajes, estos toman la forma de una luz misteriosa que está escondida y es hermosa. Por eso es fascinante.

Pienso que esta idea de ser atraído a la oscuridad es interesante.

Ser atraído a lugares oscuros hace parte de la naturaleza humana. Incluso en la noche cuando la luna sale, parecemos atraídos a la superstición de la oscuridad de la noche. Es la naturaleza humana. Los japoneses son muy buenos usando la sombra para darle sentido a la luz. De pronto en la cultura occidental, empiezan con la luz y luego intentan entender sus sombras. En Japón, para extraer lo que la luz representa, explotamos la tradición de las sombras.

En nuestra cultura tenemos una forma de teatro musical llamado Noh que existe desde antes de la electricidad en Japón. Hacen una hoguera y hacen teatro alrededor del fuego. No es como que haya un centro de atención, no puedes ver perfectamente la acción, pero los disfraces brillan frente a las llamas, es ropa con hilo de oro o plata. Si las escenas estuvieran perfectamente iluminadas, solo podrías ver el hilo dorado, pero el drama de la luz brillante solo cobra vida en la oscuridad.

Los arquitectos japoneses siempre están pensando en las sombras y la posición del sol que ilumina las persianas. La posición de las persianas es muy importante para las casas japonesas.

¿Por qué te niegas a llamarte a ti mismo artista?

No lo voy a negar. Soy un artesano y si la gente quiere llamarlo arte, entonces es su asunto. Soy bueno con las artesanías. Hay una escultura famosa que se llama gato durmiente, nemuri-neko. La gente dice que es un gran trabajo de arte pero no sé si el escultor tenía la intención de que fuera arte. Porque él era un artesano. Estoy seguro que él nunca dijo que era un artista.

Las personas siempre me preguntan qué considero como arte. No sé cual es el límite del arte. En los rollos tradicionales japoneses, la forma máxima de arte para ese medio se ve donde no hay pintura sobre el rollo. Hay una belleza en el espacio y el espectador debe imaginarse lo que es el arte.

En el ámbito del arte moderno, si alguien famoso recoge piedras de un andén y las pone en una galería grande, eso también es arte. La descripción de eso también se convierte en arte. Castillos, espadas, cerámica, todo es arte. ¿Cuales son los límites? Personalmente pienso que las ceremonias de té japonés son arte. Ya no sé lo qué es el arte. ¿Depende de quién lo hace? ¿Quién tiene valor hoy en día? ¿Qué tiene valor?