No, las nuevas generaciones no “están peor cada día”. Ese es solo el argumento de mierda de los que no pertenecen a ellas y envidian el olor a sangre joven, fresca y lozana. Hay muchas razones para creerlo, pero una de ellas es la reducción del consumo de alcohol y drogas entre los jóvenes y adolescentes. Según el estudio Child Development de la Universidad de San Diego, los teenagers tardan cada vez más en hacer “cosas de adultos”. Y entre esas cosas de adultos está consumir estupefacientes.

Dentro de nuestras fronteras, la Fundación Alcohol y Sociedad señala que los más jóvenes beben en la actualidad un 30% menos que hace dos décadas. ¿Se está volviendo la cantera más sana? ¿Es la Generación Z la más concienciada respecto a las drogas de la Historia? ¿Saben salir sin beber, un concepto reivindicado desde hace tiempo pero que no se había convertido del todo en realidad? Y si es así, ¿qué piensan de los millennials, la generación inmediatamente anterior a la suya, y sus usos y costumbres de fiesta? ¿Creen que existen diferencias respecto a ellos? Le preguntamos a unos cuantos para arrojar luz sobre el asunto.

Paola, 19 años
“No conozco a muchos millennials, así que no sé si puedo juzgarlos lo suficiente. Quizá sí que veo que no han nacido en una época de crisis como nosotros, los miembros de la Generación Z, que tenemos que tirar siempre a lo más barato.

Me da la sensación de que ellos hacen más planes como irse a beber unas cervezas a las 8 de la tarde y después a una discoteca y pedirse copas, cosa que nosotros no podemos hacer porque cuesta un riñón. La generación Z lo que hace es comprarse unas botellas entre varios e ir a las discotecas ya borrachos para no tener que consumir nada allí.

Por otro lado, pienso que tenemos un poco más de información acerca de las drogas y sus efectos de la que tuvieron los millennial, por lo tanto tenemos más respeto hacia ellas y cuando las tomamos es para experimentar, pero siempre con la idea de que no hay que pasarse. En mi entorno más cercano lo que más se consume es marihuana y derivados, LSD y MDMA, pero tampoco más.

También creo que los zillennials somos más tolerantes con las personas que no beben o no consumen ningún tipo de droga, y quizá los millennials tienen más presión social en ese aspecto. De igual manera mi generación también está acabando un poco con los mitos respecto a la gente que se droga, también se les juzga mucho menos a ellos, así que supongo que al final es una cuestión de prejuicios.

Otra cosa que noto un poco es que se arreglan más para salir de fiesta. Nosotros nos esforzamos menos y tiramos más por lo simple, aunque no sé a qué responde. Quizá a que lo urbano se ha convertido en tendencia en todos los aspectos: música, arte, fotografía… y también moda. Ya no buscamos una imagen de exclusividad y elegancia, sino que se ha puesto en valor la calle, la clase obrera, lo que antes parecía ‘de pobre’ y tenía connotaciones negativas”.

María, 18 años
“No creo que, a la hora de irse de fiesta, la Generación Z sea más light que la millennial, como algunos dicen. Sí pienso que los millennials consumen más drogas, pero también que nosotros empezamos antes. Creo que últimamente se ha mitificado un poco todo lo relacionado al consumo de drogas a través de películas, series y música, y por eso mi generación cada vez es más prematura. También internet, y en concreto las redes sociales, han ayudado a que la edad de consumo se rebaje.

Víctor, 19 años
“Lo que más me sorprende de los milennials es que se gastan muchísimo dinero cuando salen, aunque creo que es algo que también va con su edad. Salen a cenar, después van a sitios en los que cobran entrada y unos precios abusivos por las copas, se drogan… pero porque pueden hacerlo, su economía se lo permite. Tienen un sueldo y nosotros no. Aunque quizá también influye que, como nacimos en plena crisis, somos más ahorradores que ellos y menos consumistas en todos los aspectos, no solo en el de la fiesta.

No he visto a muchos millennials saliendo por la noche en su hábitat natural precisamente porque no puedo pagar los precios de las discotecas a las que van, pero también veo que, cuando salen, no se relacionan con la gente más allá de sus colegas.

Es decir, en la Generación Z somos más abiertos, si salimos de fiesta hablamos con la gente con intenciones que no son únicamente ligar, y no veo que los millennials hagan eso. Su forma de ligar también es distinta: cuando se lían con alguien, se lo llevan a casa, duermen juntos… mientras que nosotros no solemos. Porque no tenemos casa, claro, pero también porque tenemos menos tendencia al compromiso, creo.

Otra cosa que veo es que tienen las drogas más normalizadas que nosotros, y no sé si es por la edad y seremos igual en unos años o porque hemos recibido una educación diferente. Nosotros nos asustamos más, les tenemos más respeto”.

Para leer el artículo completo, ingresa acá.