El escritor español Arturo Pérez-Reverte dijo este lunes en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara que la lectura y la escritura le han ayudado a “digerir” la vida y a hacer “asombrosamente soportable” el mundo que lo rodea.

Durante la presentación de su nuevo libro “Eva”, Pérez-Reverte (Cartagena, España, 1951) dijo que sin los libros habría acabado perdido “en un burdel” o muerto en alguna de las guerras que cubrió como corresponsal durante 21 años.

“Si yo no escribiera novelas y si no leyera (…) no podría soportar el mundo en que vivo”, dijo el narrador y periodista en un encuentro con sus lectores, que abarrotaron una de las salas de la Feria, que se desarrolla en esta ciudad mexicana hasta el 3 de diciembre.

Afirmó que “escribir es un acto personal de felicidad” que lo ha convertido en un hombre “privilegiado” y “libre”.

“Escribir la novela significa que rechazo lo que no quiero y me pongo a pensar en cómo revolver una escena; me concentro tanto en eso que lo demás desaparece y el mundo se vuelve asombrosamente soportable”, expresó.

El autor de “El club Dumas” y “La Reina del sur” también habló de la otra cara de la lectura que ayuda al lector a “tener certezas” y una “cierta mirada” de lo que le sucede, un estado que no siempre es agradable.

“Leer te da certezas y te da mirada, y esa mirada te hace infeliz; no por leer eres más feliz. Seréis más desgraciado, pero sabréis por qué sois desgraciados. Tendrán el consuelo de saber por qué ocurren las cosas”, afirmó el narrador causando risas entre el público.

“Eva” es la nueva entrega de los libros de Pérez-Reverte que tienen como personaje principal a Falcó, “un tipo cruel y sin moral” que tiene como telón de fondo a la ciudad de Tánger, en una historia de espionaje ubicada en la década de 1930.

El narrador dijo que en esta segunda entrega buscó que Falcó reflejara la soledad que vive todo ser humano en algún momento de su vida.

“La actitud de Falcó de sentirse solo en lugares hostiles, de saber que no hay dioses que bajen a ayudarle, es un ejemplo de lo que es el ser humano cuando se da cuenta lo que es la vida”, afirmó.

“Eva” habla de héroes que son seres mucho “más humanos” y más “inocentes” que los de hoy, dijo el escritor, y aseguró que eligió situar la novela en una época en que no existía la tecnología actual y había que ser más ingenioso para hacer espionaje.

El espionaje del presente “es muy vulgar; todo es teléfono móvil, satélites, drones, ordenador. Se pasa más tiempo el personaje viendo aparatos que actuando”, bromeó.

Del 25 de noviembre al 3 de diciembre y con Madrid como ciudad invitada de honor, la FIL reúne a más de 700 escritores de 41 países que representan 20 lenguas en cientos de actividades que buscan convocar a 800.000 asistentes.

Además participarán 20.000 profesionales del libro y 2.000 casas editoriales que exhibirán 400.000 títulos de 47 países en un espacio de 34.000 metros cuadrados.