La Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA) puso sobre la mesa una serie de elementos clave que influyen en que un niño sea o no un buen lector.

Entre estos destaca, por ejemplo, contar con padres bien informados y amantes de la lectura, contar con material relacionado en casa, estar en un colegio alejado de episodios de bullying, etcétera.

De acuerdo a una publicación del diario ElMundo.es, apunta en este sentido dando cuenta que las horas que un niño le dedica a la lectura no aseguran que se convierta en un mejor lector u obtenga notas más elevadas.

El medio antes citado resalta otros factores, como los siguientes:

1.- Padres lectores: Los niños fomentan de manera importante su hábito de lectura si crece en hogares donde se incentiva y se disfruta el uso de libros. El director ejecutivo de la IEA, Dirk Hastedt, sostuvo que “hay una correlación entre los resultados obtenidos y la actitud de los padres implicados que desarrollan en sus hijos iniciativas relacionadas con la lectura desde edades tempranas”.

2.- Escolarización temprana: Hastedt apunta a que “lo que los niños hacen antes de entrar en Primaria tiene un impacto posterior”.

3.- Libros en casa: Este es un punto vital. Especialistas afirmaron que mientras más libros hay en una casa, mejores son los resultados que obtendrán los niños en pruebas.

4.- Biblioteca escolar: Es imprescindible que los colegios cuenten con una biblioteca rica en diversidad de libros, e incluso computadores.

5.- Clima escolar: establecimientos educacionales alejados del bullying generan un ambiente más propicio para desarrollar la lectura.

6.- Profesores: En este punto hablan de que los profesores se sientan felices y cómodos en su trabajo, ya que este estado de ánimo genera una mejor enseñanza.