“La continuidad de la Nueva Mayoría, con una creciente polarización y espíritu refundacional, propuestas inviables y rasgos populistas emergidos de la influencia del Frente Amplio, podría anclar a Chile en el estancamiento y la trampa de los países de ingresos medios, que no alcanzan el desarrollo y terminan retrocediendo hacia la pobreza y el conflicto social”.

Ese es uno de los siete puntos que plantea el grupo que conforman al interior de la DC los llamados “Progresismo con Progreso”, liderados por la exministra Mariana Aylwin, quienes anunciaron a través de una carta que, a diferencia del partido, no respaldarán al candidato de la Nueva Mayoría, Alejandro Guillier, en la segunda vuelta.

 

La instancia, recuerda El Mercurio, la componen exautoridades como el ex ministro Pedro García, los ex subsecretarios Álvaro Clarke, Clemente Pérez, Felipe Sandoval y Jorge Frei, el ex superintendente Manuel Inostroza y el ex director del FMI Guillermo Le-Fort, entre otros.

El pasado 27 de noviembre, en una cita reservada, el grupo había acordado los términos de la declaración.

“La valiente candidatura de Goic, apuesta arriesgada, tuvo el mérito de plantear una visión DC, proponiendo cambios bien fundados y consensuados, para retomar crecimiento con equidad”, es como se inicia el texto.

“La forma en que parte de los dirigentes han reaccionado confirma el deterioro de la convivencia y una división interna profunda respecto del espacio que ocupamos en el escenario político. Quienes desde un principio se restaron a apoyar la candidata provocaron el quiebre de la directiva y corrieron a apoyar al candidato de la Fuerza de Mayoría, en un gesto que la ciudadanía percibe inconsecuente y de avidez por el poder”, apunta “Progresismo con Progreso”.

 

En ese contexto, el grupo sostiene que “la continuidad de la Nueva Mayoría, con una creciente polarización y espíritu refundacional, propuestas inviables y rasgos populistas emergidos de la influencia del Frente Amplio, podría anclar a Chile en el estancamiento y la trampa de los países de ingresos medios, que no alcanzan el desarrollo y terminan retrocediendo hacia la pobreza y el conflicto social”.

Hecho el análisis, resuelven que “no hay condiciones para constituir una alianza política ni apoyar a ningún candidato en esta segunda vuelta y que debemos mantenernos como una fuerza independiente, que haga oposición constructiva a quien resulte electo. No queremos votar por ideas ajenas, ni ‘en contra de’. No votaremos por los candidatos de esta segunda vuelta electoral”.

A modo de síntesis, advierten que reservan la posibilidad de conformar un nuevo referente de centro, “capaz de representar a millones que no se sienten interpretados en esta contienda electoral”.