“La gente cambia por los procesos y ambientes en los que se mete y al tipo de gente a la que quiere acomodarse. En el proceso te vas perdiendo a ti mismo y eso nos ha pasado a todos alguna vez en la vida”.

Así comienza el comentario del escritor Fernando Villegas en su programa “Las Cosas Por Su Nombre” de Radio Agricultura, en la que despedaza los cambios que ha sufrido Guillier para conseguir votos, como por ejemplo la última frase que se mandó respecto a meterle la mano en el bolsillo a los empresarios.

En ese sentido, Villegas afirmó que “en el caso de Guillier, que él mismo ha reconocido que en política todo vale, ahí hay cierto descaro. Él lanza cualquier cosa, sin dar cifras, las cifras no les gustan a los de la izquierda, se molestan como Beatriz Sánchez. Esto de la mano a los bolsillos de los empresarios francamente entró al territorio del delirio”.

Añadió que “ahora tenemos una política nueva, que es la del cogoteo, que consiste en meterle la mano al bolsillo a la gente. De modo que si Alejandro llega a ser Presidente, como ministro de Hacienda no va a poner a un economista, sino que a la banda ‘Los Guatones’ y de subsecretario va a poner al Cisarro”.

El también panelista de Tolerancia Cero arremetió con que “si ustedes les quitan todo a las 10 familias más ricas del país, les sacan todo y los dejan en la calle, con eso usted junta 36 mil millones de dólares, y con eso usted financia medio año al país ¿Después cómo se las arreglan?”.

A renglón seguido estimó que “no es sacándole plata a los ricos o a la clase media, que es lo único que se le ocurre a la izquierda, no es la forma como el país crece, el país crece cuando se produce más, no cuando se le mete la mano al bolsillo a alguien. Eso se llama cogoteo, robar, eso se llama ser huevón porque la plata se acaba”.

Villegas continuó su reflexión apuntando a que “las chauchas se gastan y después a quién asalta, cuál es el otro bolsillo que está disponible para meterle la mano. Es una frase profundamente tonta pero que además refleja la mentalidad económica de la izquierda, porque la izquierda siempre habla de los impuestos”.

“El Alejandro que yo conocí era una persona sensata, más moderada, pero entró en este circo y se puso descarado en esto de conseguir votos. Ya no sabe qué hacer para conseguir los votos, entonces hace los guiños que haya que hacer y no le importa nada. Alejandro se perdió, este revolucionario no tiene nada que ver que el Alejandro que todos conocieron”, sentenció.