Mi mamá fue de izquierda, fue comunista y hasta estuvo presa. Era una comunista de las antiguas, amiga de Julieta Campusano y de Salvador Allende. Pero a mí no me gusta la política, la encuentro sucia. No es transparente. Y los deportistas que se meten en la política usan sus nombres para quitar votos, porque no son políticos, no han estudiado en la universidad ciencias políticas.

Lo que más me sorprende es que los hueones que se meten a política no fueron nunca gremialistas ni sindicales. Ninguno se preocupó de parar las cosas malas del futbol. Que los dirigentes hagan los campeonatos a la pinta de ellos. No hay un ente consultivo. Yo formé el sindicato de jugadores con Mario Moreno y después cuando fui entrenador, participé y formé parte del directorio y de los dirigentes que estaban a cargo del colegio técnico. El colegio técnico perdió, le pusieron un pie encima y lo disolvieron. ¿Quiénes lo disolvieron? Los dirigentes de la ANFP. ¿Quién renunció? Fue el Salah.

Antes los deportistas éramos más sanos. Los jugadores de fútbol nos dedicábamos a jugar a la pelota y ganábamos poco dinero. Trabajábamos. Yo estudié pedagogía en francés, estudié idiomas y me dediqué después a prepararme para ir a Europa, a estudiar los cursos. A mí Sampaoli y Bielsa no me enseñaron nada, yo lo traje antes al Audax Italiano, pero como soy bocón, nunca me dieron una selección. Todo lo que invertí en perfeccionarme en Francia, Italia y en Europa, de qué me sirvió. Gasté plata mía, nadie me pagó nada. Acá no hay pega para los chilenos, pero para los argentinos sí. Se abren de patas y les dan de todo. Estamos invadidos de argentinos mediocres.

Me da lo mismo si es Soto, Pepe Rojas o quien sea que hable de política. A mí no me gusta, si ellos se quieren meter, allá ellos, pero primero hay que estudiar, para poder hablar con fundamentos y base del tema. No hemos tenido nunca un buen ministro del deporte, los que han pasado por esos cargos están preocupados de asegurarse ellos. ¿Qué han hecho por el deporte? ¡Nada! Pelé en Brasil fue ministro del deporte y cuando vio lo sucio que era todo, se retiró.

Estos futbolistas hablan de política, pero no son políticos. Van a ver si le pueden pegar una chupada al mate, así como roban todos los políticos. A mí el Congreso me premió por mis años, fui a recibir el premio y todavía estoy esperando la pensión vitalicia. Métanse a los archivos y vean que me recibieron en el Congreso. Ustedes no se mojan el culito, nunca hablan contra Salah, ni de esto ni de nada. Viven en un mundo de Bilz y Pap.

Yo soy así. No puedo cambiar. No tengo miedo de decir lo que pienso. Fui un jugador intachable, jugué en el extranjero, dejé bien puesto el nombre de Chile. Estuve 10 años fuera de la patria y me pilló el golpe de Estado afuera, entonces no me gustan las personas chuecas y traicioneras, no las puedo ver. Los mentirosos y los que embolinan la perdiz no van conmigo. Sean de alta esferas, dirigentes, jugadores, empresarios.