El pasado 1 de noviembre, en una columna escrita para El Mercurio, el rector de la UDP, Carlos Peña, había dicho que la elección consistía, o que eventualmente se resolvería, en leer de mejor manera las pretensiones de una clase media otrora pobre, cuyo ethos ahora está forjado en el mall, básicamente en la expansión del consumo.

Y bien, la mañana siguiente al balotaje, el abogado refuerza su tesis en diálogo con Tele 13 radio. Piñera “ganó porque fue capaz de interpretar mejor el desasosiego de los sectores medios”, dice y afirma que estos sectores son “extremadamente confiados en sí mismos”, y poco dados a las ideologías.

En tal sentido, con los hechos que demuestran la elección, sostiene que “nunca la derecha había obtenido tantos votos y había logrado obtener por dos veces, en menos de una década, el poder gracias a la votación popular. Es un hecho gigantesco”.

La contraparte -agrega-; vale decir, la izquierda, “cometió un porfiado error de creer que los malestares propios de una modernización rápida son en realidad quejas radicales en contra del propio proyecto modernizador”.

Para Peña, ese error puede entenderse en una colectividad naciente como es el Frente Amplio, pero “es simplemente inexplicable en sectores maduros como la Concertación”.

De vuelta al FA, observa lo siguiente: “El detalle que el FA no entiende, es que las mayorías en Chile no se sienten ni explotadas y abusadas. Describir una estructura social donde las mayorías están siendo aplastadas por minorías indolentes es absurdo”.