Dice Eduardo Sacheri en el cuento “De chilena” que entre argentinos hay una cosa más dulce que la victoria. Esta es la desgracia ajena. Y acaso sea una situación que aparentemente se da entre madridistas y catalanes, rivales acérrimos en España y en el mundo. Rivales al punto de ser enemigos.

El medio catalán Sport acaba de publicar un artículo que no hace otra cosa que inducir a que esas diferencias, válidas, se conviertan en motivo de odio, en ganas de ver al archirrival en el suelo.

“Cristiano Ronaldo, el eterno llorón”, titula el diario en el escrito en que cuenta las veces que el luso ha amenazado con irse del Madrid.

“Es su enésima pataleta. Concretamente, ha amenazado con marcharse en nueve ocasiones desde que fichó por el club madridista en el 2009”, advierte Sport.

El citado medio recuerda que el fin de semana anterior, cuando Ronaldo le dio el Mundial de Clubes a los merengues ante Gremio, expresó: “Si es posible, me gustaría mucho retirarme en el Real Madrid, pero no depende de mí. Sólo depende de mí lo que hago dentro del campo. Yo no soy el que manda en el club”.

Para Sport lo que hay en aquella frase, así como en las ocasiones anteriores, es presionar para que una vez más le aumenten el sueldo.

“La última renovación de Leo Messi ha sido un golpe para su orgullo”, dicen.