El Gobierno argentino aprobó este miércoles un decreto que contempla la concesión de un bono único de compensación para los pensionistas, tras una reforma del sistema de pensiones con el que pretende ahorrar en gasto público.

La Cámara de Diputados argentina aprobó hoy, en medio de una huelga general y tras 17 horas de debate, una reforma del sistema de pensiones impulsada por el Gobierno de Mauricio Macri que ha provocado gran violencia en las calles por el fuerte rechazo social, sindical y político que genera.

Tras esa aprobación, el presidente Mauricio Macri aseguró que se articularía un decreto para habilitar la entrega de un bono a personas que reciben prestaciones sociales con el fin de compensarlas por el cambio de mecanismo.

La medida beneficiará en marzo a unos diez millones de ciudadanos argentinos, con unos montos que oscilan entre los 375 y 700 pesos (21 y 39 dólares).

Podrán acogerse a esta medida todos los jubilados con una pensión por debajo de los 10.000 pesos (561 dólares), el 72 % de los casi siete millones que hay en el país; o los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, que engloba a unos cuatro millones de niños.

Con esta medida, negociada por el Gobierno con sectores de la oposición para poder sacar adelante en el Congreso la reforma de las pensiones, desde la Casa Rosada se pretende compensar el dinero que dejarían de ganar los jubilados en marzo, el momento del cambio de sistema.

La anterior fórmula se revisaba semestralmente, mientras que bajo la nueva ley se hará cada tres meses, lo que se traduce en que el aumento que tendrá lugar en marzo, que estaba previsto que fuera del 14 %, ahora sería de poco más del 5,5 %.

Uno de los puntos polémicos del bono, contra el que cargó buena parte de la oposición, es que no compensará en el futuro a los jubilados, ya que las actualizaciones de sus pensiones no tendrán en cuenta la cantidad que les será abonada.

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