El director del Archivo y Centro de Documentación FECh, Claudio Ogas, junto con el presidente de la Federación de estudiantes, Daniel Andradre, solicitaron al Consejo de Monumentos Nacionales que la Casa sea declarada como un Monumento Histórico en calidad de Sitio de Memoria.

La petición nace a partir de la situación que se vivió en el inmueble cuando entre los años 78 y 86 operó como centro de represión de la dictadura de Augusto Pinochet.

Para Ogass, poder acceder a la declaratoria y desde ahí extender la investigación sobre este espacio les permitirá contribuir como FECh “a esta política sistemática que ha tenido la Universidad de Chile de ir reconociendo el pasado que tuvo la intervención militar”.

“Muchas cosas se dicen sobre la casa en cuestión, que fue una casa de tortura durante la dictadura militar. Que fue la oficina de Manuel Contreras. Que la misma Luz Arce, agente de la DINA y posteriormente de la CNI, hizo una especie de “visita guiada” por aquel lugar del horror a la primera generación de estudiantes de periodismo en 1986 que llegó a Belgrado 10, donde estaba emplazada la Escuela de Periodismo de nuestro plantel y que hoy corresponde la Casa FECh y al Centro de Investigación Avanzada en Educación, CIAE. Que militares resguardaban durante la dictadura el portón verde de los inmuebles ubicados al fondo de esa callecita que ya no se llama Belgrado, sino José Carrasco Tapia”, dice la federación a través de un comunicado.

La FECh agrega que lo que sí se sabe a través de los expedientes de juicios de derechos humanos, particularmente el de Marta Ugarte y el de Carlos Prats, son pistas sobre el funcionamiento de lo que fue el archivo y kárdex y la centralidad que tuvo este espacio en la construcción de las políticas terroristas. “Acá funcionaron equipos de analistas, en donde hubo un tramado organizativo que moduló toda la acción de un dispositivo de inteligencia y seguridad que coordinó la represión a nivel nacional e internacional”, enfatizó el director del Archivo y Centro de Documentación de la FECh.

Por ahora, con el proceso en marcha, esta iniciativa ya cuenta con el apoyo de Londres 38, espacios de memoria, Senado Universitario, Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos de la U. de Chile (CECLA), Archivo Central Andrés Bello y Consejo de la Sociedad Civil de la Dibam.