Tras el golpe de Estado de 2014, una junta militar gobierna a Tailandia, con el general Prayut Chan-ocha a la cabeza, quien decidió ayer plantar a los periodistas y dejarles una figura de cartón de tamaño real de sí mismo para ser entrevistada.

“Si quieren hacerse fotos o preguntar sobre política o conflictos, pregúntenle a este tipo”, dijo el mandatario en la sede de gobierno, frente a la prensa y familias tailandesas. El general se despidió con un gesto que recuerda a los cuernos del heavy metal (con el pulgar sacado), pero que significa “los quiero”.

La figura de cartón de Chan-ocha, en la que posa ofreciendo un apretón de manos, es una de las 17 figuras del primer ministro, con distintos atuendos. Los dobles de cartón se utilizarán el próximo sábado para que los niños se hagan fotos. Los menores también se podrán sentar en su despacho y retratarse junto a armas y tanques.

En 2015 el general golpista, lanzó una piel plátano a un reportero. En otra ocasión advirtió a los periodistas que tenía el poder de ejecutarles si no decían la verdad.

La junta militar ha retrasado en reiteradas ocasiones las prometidas elecciones nacionales y además  ha encarcelado a quienes han oscilado criticar a la monarquía.