La cosa se revolvió en el oficialismo al punto de que se congelaron las conversaciones entre la DC y el resto de los partidos para acordar la futura presidencia de la Cámara y de las comisiones.

La razón -no hay que ser mago para advertirlo- es la votación que tuvo lugar en la víspera cuando algunos parlamentarios de distintos partidos de la Nueva Mayoría votaron en contra del nombramiento de Andrés Zaldívar como miembro del Consejo de Asignaciones.

“Recibo las críticas con sorpresa y algo de dolor, porque no tiene justificación nada de lo que ha pasado. Yo no busqué el cargo, los senadores propusieron mi nombre”,  dice el aludido en Radio ADN.  “Acepté porque los senadores me propusieron, pero para mí no era de vida o muerte”, asegura.

Zaldívar, que en marzo asume el mencionado cargo una vez que cese su trabajo legislativo, se defiende y sostiene que en su vida no ha vivido de la política. “Para mí la política ha significado un sacrificio. No ha sido un lucro”.

“No me he enriquecido con la política y nunca he tenido un problema con los recursos que me han entregado para ejercer mi función”, agrega.

“Yo no tengo lepra. No soy causante del desprestigio de las instituciones. Puedo haber cometido errores, pero no tengo por qué sentirme como una persona vetada porque sea el responsable de lo que esté pasando en el desprestigio de las instituciones”, se queja.