El historietista Art Spiegelman dice, recoge un artículo de Cultura Colectiva, que la ciudad mexicana de Tijuana es en la que se inspiró un publicación underground de mediados del siglo XX en Estados Unidos para dar nombres a los comics Las biblias de Tijuana.

Se trata de historietas de personajes de infancia como el ratón Mickey, el pato Donald, Popeye o Superman, que en todo caso no dicen relación con cuestiones bíblicas.

En Las biblia de Tijuana se ve a éstos en explícitas escenas sexuales que bien pudieran describir un porno de historieta. Relaciones hombre-mujer, hasta escenas de masoquismo, zoofilia u homosexualidad se leen en publicaciones.

Por ejemplo, entre los números más famosos está aquél en el que Mickey Mouse es penetrado por su amigo, Donald Duck.