El Presidente electo Sebastián Piñera eligió para encabezar la cartera de Educación, por lejos una de más complejas que deberá enfrentar su gobierno, al abogado de la Universidad de Chile, Gerardo Varela Alonso. Es uno de los nombramientos más sorpresivos de su gabinete y su apuesta más arriesgada, con la que envía una clara señal política al movimiento estudiantil.

Varela es un especialista en derecho corporativo y fusiones empresariales. En su trayectoria profesional, ha participado en adquisiciones de más de 50 compañías en áreas como energía, las salmoneras y el retail. Asesoró a la Universidad Católica en la venta a Canal 13. Según sus sitios oficiales, aún es presidente de la empresa Soprole, socio del estudio de abogados Cariola Diez Pérez-Cotapos y director de la Fundación para el Progreso.

Su experiencia en el ámbito de educación se limita a ser académico de derecho en la PUC y en la Universidad Adolfo Ibáñez. Pero, sus opiniones sobre el movimiento estudiantil y sus demandas las ha dado a conocer en sus columnas en El Libero y El Mercurio.

“La Nueva Mayoría, sus ideólogos y seguidores han insistido en que la educación es un derecho social y no un bien de consumo. Poner esta dicotomía es una falacia”, escribió en agosto del año pasado.

Luego, en la misma columna, el nuevo Ministro de Educación de Piñera expuso su idea sobre cómo solucionar los conflictos de la cartera que dirigirá a partir de 11 de marzo: “La solución para la educación no es la gratuidad ni la prohibición del lucro —y menos de la selección y el copago—, sino que el desafío es cómo seguir atrayendo inversiones, competencia y talento a un sector que la requiere con urgencia. Esto se logra con libertad para organizarse, libertad para financiarse y libertad para educar. El gasto público no debe focalizarse en los universitarios, sino que en los niños y especialmente en los más vulnerables, lo demás es demagogia y despilfarro”.

“El Estado debe asegurar un mínimo de calidad, ranquear a los competidores, hacer seguimiento a la empleabilidad y financiar con becas o préstamos a los que no tienen los medios. Pero lo peor es lo que ha hecho este Gobierno: negar a la educación su naturaleza de bien económico, limitar la autonomía universitaria, impedir su correcto financiamiento, desincentivar competencia y regalar plata a los universitarios, que serán los privilegiados de la sociedad”, sostuvo el abogado que se autodefine como liberal.

Las reacciones no se han hecho esperar. La diputada electa de Izquierda Autónoma, Camila Rojas, en conversación con The Clinic, manifestó: “De lo poco que se le conoce sobre su postura en educación, la considera un bien económico, es defensor la competencia y la supuesta “libertad de elegir”; y está por focalizar más y mejor. Con esos antecedentes se augura la liquidación de la educación pública, para lo cual podrá aprovechar el fértil terreno que le deja este gobierno Gobierno que optó por subsidiar al mercado educativo y renunció a su expansión y fortalecimiento (de la educación pública). La señal es clara: que la educación sea concebida como un derecho está lejos de ser una garantía. Sólo la unidad en la acción y movilización social nos permitirán mejores augurios”.

En tanto, el diputado del Partido Liberal, Vlado Mirosevic, en su cuenta de Twitter, publicó: Alguien me preguntaba qué es el neoliberalismo. Aquí Gerardo Varela nos dará clases durante 4 años y agregó esta cuña del nuevo secretario de Estado. “La educación es un mercado donde los colegios y universidades compiten entre ellos por los mejores alumnos, por dar la mejor calidad y por mejorar la empleabilidad”.

También a través de Twitter, el diputado Gabriel Boric recordó esta frase de Varela sobre el Frente Amplio. “El FA se parece a las garotas de Río de Janeiro. Desde lejos, todas se ven jóvenes y estupendas, pero una vez q uno se acerca no todas son tan estupendas ni tan garotas.”

Todo parece indicar que se vienen tiempos difíciles en Educación.