Rodrigo Olavarría:
“¿Y el parriarcado cuándo?”

Claudio Bertoni:
“Solo quiero decir que mi mujer me llamó y me dijo murió nicanor parra me da mucha pena nicanor era y es mi existencialista mi teólogo mi filósofo mi cantante de tangos y de blues favorito y sobre todo mi energúmeno favorito siento pena y espero que haya muerto sin dolor otra cosa que hice fue tomar la taza que guardé de cuando vino hace un año o algo y se tomó un café con leche”.

Carmen Berenguer:
“Dos claves para entender al poeta Nicanor Parra, que en el mismo día que asume la derecha al podio, el poeta en su acto más simbólico cierra los ojos.
La Antipoesía como el momento clave de una ruptura a la poesía clásica y rimbombante chilena: Ha sido fundamental y caudillista nacional y personaje poeta Nicanor Parra, como sujeto corrosivo y futuro ejercicio de poeta, que además de reírse de sí mismo y de los demás, fue el que salió de la página y le dijo adiós a los versitos nacionales para abajo y para arriba:
¡Wuifa ayayay! Don Nica, ni con ojotas, ni con la biblia en la mano, le han perdonado haber tomado el tecito con la Paty Reagan, mientras bombardeaban en Vietnam”.

Malú Urriola:
“Juro que no recuerdo ni su nombre, más moriré llamándolo Parra. El que renegó de la poesía y murió por ella”.

Armando Uribe:
“A Nicanor Parra lo conocí cuando yo tenía 20 años y me mandó un recado con un amigo en común de que lo fuera a ver. Llegué a unas casas pareadas, con pequeños patios. Allí encontré a Nicanor en una esquina, con una especie de pala chica, como de juguete de niños, y estaba haciendo un hoyo y me dice ‘aquí me ves haciendo este hoyo, cuando termine de hacerlo, cosa que está difícil porque la pala es de juguete, me voy a tirar de cabeza en él’. En fin, ahora lo he visto caer, no en un hoyo chico, sino que en uno más grande”.

Juan Carreño:
“Qué bueno que te fuiste estaba bueno ya para qué hacerla tan larga puro que se iban a la mala a sacar fotos contigo en las cruces porque la gente te tiene cariño ah no sí no pero estaba bueno ya ni cachabas cuando te estaban choreando las teteras los cuadernos cualquier cosita por ahí Nicanor estos locos están puro balseando te apuesto que se van a colar en la fiesta si mira el gabinete si mira las estadísticas de este 23 de enero por la chucha Nicanor por mi parte me iré al toque a tirar el paño en plaza Italia para vender tus libros que yo mismo piratié durante los últimos dos años porque sabía que este día llegaría porque así funciona el mercado en la aldea porque Yo soy el Individuo”.

Miguel loco Edwards:
“Se fue Nicanor Parra (103 añitos) y me tengo que hacer cargo de la antipoesía. Padre de la colombina, ex de mi sobrino Hernancito Edwards Goñi, interrumpió (como siempre rebelde) la nunciatura de los ministros de piñera. Sus poemas nunca los leí con seriedad. ¡Si él no era serio! Pero, según la Colombina, ellos sí me leyeron y me adoraron poéticamente”.

Milagros Abalo:
“Llegué a pensar que no se iba a morir, quizás vivió tanto porque su poesía fue siempre una afirmación de la vida, sus palabras fueron voces de la actualidad, libres. Y justo la noticia aparece en medio del anuncio de gabinete y el mismo día que murió Lemebel hace tres años y con la estela papal para cerrar la ecuación. Parra siempre estuvo en órbita, metido de lleno en la realidad, hasta a la hora de morir. Queda leerlo. Releerlo. Y esperar la aparición de lo nuevo que pudiera haber dejado”.

Jaime Huenún:
“Siempre lo recordaré por una anécdota en especial. En 1994, hubo un encuentro de poetas y escritores chilenos y mapuche en Temuco, donde estaba también Nicanor Parra, y nos tocó ir a un restaurante. A Parra le sirvieron un enorme trozo de carne y él, que no sé si era vegetariano o seguía alguna dieta en especial, optó por regalar su plato a algún poeta mapuche que se lo devoró. Así que Parra regaló la carne vacuna para que el pueblo mapuche se alimentara de ella”.

Paula Ilabaca:
“Tengo dos poemas que dan término a mi primer libro ‘Completa’ (Contrabando del bando en contra, 2003) que jamás en mi vida hubiera podido escribirlos si no hubiera existido Nicanor Parra. Nunca siquiera los hubiera podido imaginar. Gabriela me dio el habla, Vicente el creacionismo, Neruda el mundo y Parra la vida misma. La lengua devenida en habla, la calle, la antipoesía amada, nuestro siglo veinte bajo su risa eterna. Por ser el motor de eso, de muchos, de más, gracias don Nicanor. Buen viaje”.

David Añiñir:
“Pusiste a la muerte en cuatro patas y luego te viraste pa’l Olimpo, pewka yeal don Nica”.

Carlos Cociña:
“Para mí, es muy importante Nicanor y su obra. Siendo alumno de secundaria, en un texto escolar, un día me encontré con un poema que me hizo descubrir que podía leer poesía. Era Sinfonía de cuna: “una vez andando, por un parque inglés, con un angelorum, sin querer me hallé”. Después, cerca de los ochenta, cuando ya nos conocíamos y estando en su casa, Nicanor me dice “hay que escuchar las palabras de la tribu”, minutos después de eso, recitó parte de Martín Fierro, increíblemente de memoria. Otro recuerdo: a principios del ’81, estando en la casa de Isla Negra de Nicanor, yo le entregué un libro que estaba terminando, lo leyó y me dijo ´no entiendo nada´. A la mañana siguiente me dice ‘Carlos, ahora sí capté el ritmo, pero el título no me gusta, yo le pondría Aguas servidas’y ese es el título que le puse al libro. Ese fue mi primer libro y, más encima, titulado por Parra”.

Héctor Hernández Montecinos:
“Ciertamente podemos decir de Parra que fue el primer posmoderno chileno, pero también podemos decir que dentro de nuestras letras fue el primero en el realismo mágico con «Gato en el camino» (1935), fue el primero en cruzar teatro, novela y poesía con «El ángel» (1935), fue el primero en reescribir la poesía de su tiempo con Cancionero sin nombre (1937), fue el primero en introducir la poesía anglosajona con «Ejercicios respiratorios» (1943), fue el primero en trabajar la visualidad como intervención con Quebrantahuesos (1952) y desde Poemas & Antipoemas (1954) hasta sus Discursos de sobremesa (1991-1997), pasando por sus Artefactos (1972), Trabajos prácticos (1996) y Obras públicas (2006), ha sido el primero en todo, o en su defecto, el mejor.Nicanor, usted no es uno de los veinticinco mejores poetas chillanejos como alguien una vez le dijo. Usted no es más grande que Neruda como dijo Ginsberg. Usted no es ‘el’ poeta de la segunda mitad del siglo XX como dice Skármeta. Usted no es uno de los grandes acontecimientos de la poesía como dijo Piglia. Usted no es autor de la obra más decisiva e influyente de la poesía escrita en castellano de la segunda mitad del siglo XX como dice Zurita. Usted no es el más alto poeta de la lengua como dice Echevarría. Usted no es uno de los mejores poetas de Occidente como dice Bloom. Usted no es el más grande poeta vivo en lengua española como dijo Bolaño. Usted no es una de las voces más originales que marcan el inicio del siglo XXI como dice Jofré. Usted es bigger than Jesus. Usted, don Nica, sí que dejó la cagá” (Buenas noches luciérnagas).

Guido Arroyo:
“Murió Nicanor: día de mierda. Se vienen homenajes plagados de lugares comunes. Aumentará el peregrinaje a Las Cruces, su obra circulará con fervor entre manos adolescentes, como las nuestras, que al leer Soliloquio del Individuo entendimos que escritura y vida eran otra cosa. Parte el Sweet King, la lengua queda vacante. Porque sus Poemas y Antipoemas hicieron emerger el habla común de una sola vez y para siempre. En tiempos no tan distintos a estos: campeaba la jerigonza elitista de La Mandrágora -que hoy abunda en la poesía a lo Derridá-; y el anhelo de volverse poeta único –anidado en los 3,796,579 votantes de Piñera. No perderé caracteres recordando una clase magistral sobre física y Shakespeare que pude ver a mis provincianos dieciocho. Me quedo con la carta que le escribió a Tomás Lago en 1949 desde Oxford. Nica dixit: ‘Por favor Tomás, lee sin prejuicio La Víbora y La Trampa y conviértete a esta cruzada nacional. La poesía egocéntrica de nuestros antepasados en que ellos tratan de demostrar al lector cuán estimable o repudiable es el ser humano, cuán inteligentes y sensibles son ellos (…), debe ceder el paso a una poesía más objetiva de simple descripción de la naturaleza del hombre. Hasta cuándo seguimos echándonos tierra a los ojos. (…) El individuo no tiene importancia en la poesía moderna’. No cabe duda, su cruzada triunfó. Y como todo sujeto vital deja rincones mudos. El mentado té con doña Nixón, su relación con Sux Axelsson, el esquivo nobel, etecé. El velorio será largo, se sabía”.

Erick Pohlammer, “Historia verídica/versificada”:
Enrique Lihn agonizaba
En hospital poco hospitalario
Estaba a los pies de la cama
Sentado yo hojeando un diario
Abre la puerta nicanor parra
Asoma su bella cabeza cana
Enrique Lihn le dice a boca de jarro
Estoy muriendo nicanor
Se esta esfumando el cigarro
Nicanor parra muy alegre
Le dice

Comillas

“quién como tú Enrique
Qué suerte tu tienes”

Y se clausura la puerta
Visita fugaz del antipoeta
El moribundo agoniza a carcajadas
Y cierra el diario quien habla.