Paró las chalupas/ Nada que hacerle/ plenamente consciente de sus actos/
Hay que velarlo como Dios manda/ Usos y abusos de las frases de ocasión/
Bromista macuquero hasta decir basta/ No se perdía una el zorrón de la ironía/
“Ruiseñor riéndose de sí mismo”/ ha puesto el ojo poniendo la bala/
¿Se las arregló con los motivos?/ ¿Hijo del sol hijo de la tierra?/
Las patitas del cantor: No creía en la vía pacífica ni en la violenta/
Al futre se le ve orinando en un patio de San Fabián / da vistazos/
Para varios un narciso de la peor especie/ Dios dirá en el juicio final/
Rezó/ estornudó/ fornicó/ veneró/ echó el pelo/ aulló/ chamulló/
Practicante del humor negro: “El león está hecho de corderos”/
Cínico de la grey: “A rebelarse contra la Iglesia Católica” / ¿Dónde la viste?/
Su alma flotó en las calles pidiendo un poco de ternura un poco de socorro/
Gran granuja: “¿Para qué profundizar en estas materias desagradables?/
Toda la vida en situación de calle/ dando espectáculo en el circo romano/
Defendió al árbol / formuló preguntas a la hora del té/ Silbaba en forma/
Cantó al mar/ ahí sacó pasaje bíblico a la inmortalidad del animal /se sacó los zapatos: /
“Es que en verdad, desde que existe el mundo la voz del mar en mi persona estaba”/
Al viejo de los 103 años se le acabaron las pilas/ hay que decirlo en honor a la verdad
No murió embrutecido por el sonsonete de las quinientas horas semanales/
Campeón en desmontar las frases hechas: “Muera la Cordillera de los Andes”/
Socarrón: “Creemos ser país y la verdad es que somos apenas un paisaje”
Bueno para dar volteretas en la arena / a lo ceremonial / pidió que se levantará la sesión/
Habría que lanzarlo fuera del paraíso/ enterrarlo con los constructores de puertas y ventanas/
No murió en la cruz / Sus poesías fueron escritas con sangre/ No murió en la cruz/
Se dio el lujo de estirar los brazos bajo una lluvia de palomas negras/ ¡Brutal admirable!
Superó la página en blanco/ No fue derechista ni izquierdista/ Rompió los moldes/
Sus amenazas/ sus juramentos/ sus insultos que no venían al caso/ ¡Adónde ir entonces!
Las catedrales le dieron en los cocos/ Se definió como hombre razonable/ las puras huinchas/
Mire lo que escribió el perla de los madrigales en las vísperas de su última palabra:
“Perdóname lector/ Amistoso lector/ que no me pueda despedir de ti/ con un abrazo fiel/
Me despido de ti / con una triste sonrisa forzada/ Lector oye mi última palabra/
Con la mayor amargura del mundo/ me retracto de todo lo dicho”
Hay que decirlo con sumo respeto en las sedes iconoclastas del cordero pascual:
HA MUERTO NICANOR PARRA
/ de la mandíbula batiente no me haga reír compadre/.