Catherine Millet, escritora y crítica de arte, impulsora en Francia del manifiesto de 100 mujeres contra el movimiento #MeToo, conversa con El País sobre este asunto  y responde respecto de la polémica frase proferida en diciembre “lamento mucho no haber sido violada, porque así podría dar fe de que una violación también se supera”,

“No. Fue una formulación algo ligera y cómica, pero solo porque no quería enmarcarme en una excesiva gravedad”, dice el ser consultada sobre si se arrepiente de lo dicho.

La autora de “La vida sexual de Catherine M” explica que “al tener la vida sexual que he tenido, en la que he contado con muchos compañeros distintos –algunos de ellos, perfectos desconocidos–, siempre he dicho que, si me hubiera encontrado en una situación de violación, no me habría defendido. Así habría tomado menos riesgos, porque lograría neutralizar la violencia del agresor. Si la violencia de ese acto me hubiera trastornado, creo contar con la suficiente capacidad moral para superar ese hecho e intentar olvidarlo. Esa es mi respuesta personal”.

“Hace poco leí una entrevista con una abogada que había sido violada de joven y que desaconsejaba a sus clientas denunciar e ir a juicio, porque eso solo te hace prisionera del sufrimiento. Salvo en casos donde haya consecuencias físicas graves, yo creo que la mente logra vencer al cuerpo”, refuerza.