Alejandro Jodorowsky cuenta que junto a Enrique Lihn eran los seguidores más fervientes de Nicanor Parra. “Encontramos una página entera de Nicanor Parra en el diario literario Pro Arte y nos maravillamos. Nos acercamos a Parra y salimos muchas veces. Él vivía al lado de la Biblioteca Nacional (en calle Mac-Iver), en un departamento con una sueca que cambió dos o tres veces. Le gustaban las suecas. Nosotros bajábamos a tomar chicha a un negocito que estaba ahí, donde teníamos nuestras sesiones literarias. Parra nos quería mucho”, relata el psicomago y cineasta a Lun.

Y entonces habla de la partida de la antipoeta, este martes a la edad de 103 en su casa de La Reina. La mirada de Jodorowsky es particular al respecto. Así lo dice:

“Parra logró ser el poeta nacional y dos días de duelo (por su partida). Logró que su hermana (Violeta) cante en su entierro, hizo un escándalo en la Catedral al ser velado porque todo el mundo insultó al cura. Lo enterraron en su jardín. Genial. Una vida ejemplar, verdaderamente de antipoeta, fiel a sí mismo hasta el final”.

“Parra estaba en plena conciencia, de maravilla, sólo le costaba andar. Nicanor Parra tenía luz, no tenía edad”, sentencia.