Para el pasado 15 de enero estaba pactada una sesión ordinaria del Consejo del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH). De acuerdo a la tabla, los 11 consejeros –entre los que se encontraba el director del organismo, Branislav Marelic-, debían discutir los distintos informes que el Instituto elaboraba, entre ellos, el polémico dossier sobre la situación que viven los centros del Sename a lo largo del país.

Pero, a pocos segundos de iniciada la sesión, el consejero José Aylwin tomó la palabra.

El abogado especialista en pueblos indígenas solicitó suspender la sesión en curso, y que en su lugar se convocara “una extraordinaria, que tenga como punto de la tabla la eventual renuncia o solicitud de remoción del Director y la elección de uno nuevo”.

—Me parece sorprendente y vergonzoso lo que creo que va a ocurrir —, fue la primera respuesta del aún director del INDH, Branislav Marelic.

De acuerdo al audio de la sesión, al que The Clinic tuvo acceso exclusivo, la solicitud de Aylwin encontró resistencia en tres de los miembros del consejo: el ex diputado y miembro de la DC, Eduardo Saffirio, el profesor de Derecho Miguel Luis Amunátegui, y el propio Marelic.

Tras cincuenta minutos de un agitado debate, el voto de ocho consejeros zanjó la remoción de Marelic de su cargo como director, poniendo en su lugar a Consuelo Contreras.

“No te estamos destituyendo”
Luego de aprobar la sesión extraordinaria, la consejera Debbie Guerra pasó a leer las “razones fundadas” por las que se solicitaba la remoción de Marelic.

“Incumplimiento de compromisos para cumplir acuerdos asumidos en la presentación de su candidatura para dirigir el organismo; falta de consolidación institucional del INDH que se expresa en una inejecución presupuestaria para el Consejo; y “desconocimiento de la autoridad del Consejo, al no informar de actuaciones realizadas, en representación del INDH o en su calidad de director”, leyó la consejera.

— De acuerdo a lo anterior, se solicita al director presente su renuncia—, finalizó Guerra.

“Si la espera es para que renuncie a mi cargo, la respuesta es no. Lo dejo súper claro, y me atendré a lo que siga. Además les digo que un procedimiento de remoción, es la destrucción institucional, es la pérdida de acreditación en Naciones Unidas, la total pérdida de relevancia de esta institución en los próximos años”, argumentó Marelic.

“Sería súper importante para ti, porque eres un profesional muy bueno más allá de la gestión, que pudieras renunciar”, le aconsejó Carolina Carrera.

“Consejera, eso no es una opción”, respondió Marelic. “Esta gestión ha sido compleja (…) desde agosto de 2016 se ha encontrado un clima bastante hostil. Pero eso no ha sido responsabilidad mía, porque si vamos a empezar acá a sacar los trapos sobre la mesa, decir que todo es culpa del director, eso no es así”.

“Porque ahora, si vamos a empezar a emplazar así, yo podría emplazar a las cuatro consejeras, que han sido bastante poco colaboradoras (…) ha sido tremendamente difícil sacar cualquier proyecto”.

Sergio Micco, quien también votó a favor de la remoción, insistió en la renuncia voluntaria de Marelic. “Cuatro consejeros conversamos contigo en noviembre, dándote las razones del por qué creíamos que debías renunciar” (29:25). “La verdad es que has perdido la confianza de este consejo, pero eso no tiene por qué tomarse con dramatismo. Coincido con que esto puede provocar un mal para el Instituto, pero el punto es ¿quién es responsable de esto?”.

“Si usted director, no renuncia”, continuó Micco, “sin lugar a dudas que el daño al instituto va a ser muy grande” (30:30).

“Cuando se me dice que debo dejar mi cargo por pérdida de confianza, y por razones de ejecución presupuestaria, déjenme decirles, es vergonzoso. Es vergonzoso también, que se incluya dentro de las causales el que un acta no haya sido firmada. ¿Es eso un notable abandono de deberes? Eso es una vergüenza, es enmascarar una situación que no resiste tal”, se defendió Marelic. (38:35).

“No te estamos destituyendo Branislav”, acotó otro consejero. “Sí, eso están haciendo”, respondió un rendido Marelic.

Miguel Amunátegui, se sumó al debate: “Aquí no están los argumentos sobre la mesa. Se leyó una cartita de este porte, donde ponen dos o tres detalles superfluos, ¡por favor! Es muy serio lo que estamos haciendo para hacerlo de esta manera. (43:30).

Amunátegui apuntó, además, a lo que consideró un “exceso de facultades”. “¿Están fundadas estas atribuciones? ¿Las conocemos todos?”, se preguntó.

— Yo creo que el punto es en cuestión es ver si tenemos la facultad o no—, dijo entonces el consejero Sebastián Donoso.

— Eso lo decía Pinochet—, acotó Amunátegui.

— No, porque estos reglamentos fueron hechos por un Congreso en un régimen democrático— respondió Donoso.

— Yo no voy a participar. No estoy de acuerdo con esta sesión. Que lo haga José (Aylwin), el comandante del grupo, que él decida—, diría Amunátegui minutos después.

Finalmente, y con los votos a favor de Consuelo Contreras, Margarita Romero, Carolina Carrera, José Aylwin, Debbie Guerra, Sebastián Donoso y Sergio Micco, se aprobó la remoción de Marelic.

“Estos argumentos, por mi conocimiento previo, son de extrema debilidad, dada la historia anterior del Instituto”, opinó Eduardo Saffirio para justificar su voto en contra.

Antes emitir su voto, Marelic apuntó: “Quiero dejar constancia que los argumentos dados son por la consejera Debbie Guerra, representante de la presidenta de la República, Michelle Bachelet”.

Dudas por Contreras
La remoción de Marelic, comunicada a través de un Tweet en la cuenta del INDH, sembró dudas en la opinión pública. Desde el año 2000, su sucesora ejerce como directora ejecutiva de la Fundación Opción, el organismo colaborador más importante del Sename.

Precisamente, para el momento de la remoción de Marelic, el INDH se encontraba culminando un informe en profundidad realizado en los hogares que el servicio mantiene a lo largo del país. “Veo con preocupación esta situación, espero que el informe salga a la brevedad”, fue la última intervención de Marelic ante el consejo.

Contreras, quien ya había presentado reparos con la metodología del informe al Sename, respondió: “No soy una violadora de derechos del niño, soy una defensora de los derechos del niño. Ese informe saldrá a la brevedad”.

El dossier, publicado el pasado 24 de enero, reportó que casi la mitad del total de 358 niños que respondieron las preguntas del INDH afirma haber experimentado alguna forma de maltrato psicológico durante el último año. Además, 23 de ellos reconocen haber sido abusados sexualmente en los últimos 12 meses.